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Domingo, 19 de noviembre de 2017

La reforma laboral vuelve a escena

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Ya tenemos otra polémica encima de la mesa y , por distintas razones, une a los empresarios y a los socialistas por paradójico que pueda parecer.

Verán, el Ministerio de Empleo ha presentado a los agentes sociales un documento en el que, en su afán por acabar con la dualidad del mercado laboral, por reducir la temporalidad, ha puesto encima de la mesa la posibilidad de encarecer el despido de los contratos temporales. Además, el Ministerio se propone echar marcha atrás, matizar algunas de las cuestiones que contiene la reforma laboral vigente y que tienen que ver con el papel de los sindicatos y los convenios sectoriales.

 

Se trataría al parecer de encarecer el despido de los contratos temporales, una indemnización creciente, que como decía, no ha gustado a los empresarios. Creen que esto va a suponer un freno a la creación de empleo, no va a acabar con la dualidad y muy al contrario será una traba más para la competitividad, ya que encarece los costes laborales. Y tienen razón. Se puede frenar la creación de empleo, cuando la temporalidad se está reduciendo y ya es bastante menor de lo que lo era en los años de bonanza.
 

Por su parte, a los socialistas no les gusta lo de un contrato con indemnización creciente inspirado en el modelo de Ciudadanos. Algo parecido piensan los sindicatos que, por supuesto, lo que más desean es que su papel en la negociación salarial vuelva a ser relevante. En definitiva, volver a la casilla de salida en este asunto y que las élites del sindicato y de las distintas secciones vuelvan a meter cuchara en la negociación sectorial. Conviene recordar que introducir mayor flexibilidad en las relaciones laborales, más empresa es precisamente lo que en la crisis evitó el cierre de muchas empresas y lo que ahora mantiene engrasadas las relaciones laborales. Una traba que Bañez supo eliminar valientemente y que ahora no se entiende muy bien que se quiera revertir, precisamente cuando la fuerza de los sindicatos es manifiestamente mejorable.
 

Veremos si unos sindicatos en baja son capaces de revertir una de las pocas reformas que han funcionado a la perfección. Todavía casi 4 millones de trabajadores están en paro y precisamente lo que hay que seguir es avanzando en la reforma puesto que es obvio que ha dado frutos excelentes. Es más habría que seguir profundizando porque, algo que se olvida, las empresas son las que crean empleo y el mercado debería ser aún más claro, transparente y directo. No al contrario como era antes de la reforma y como si no se remedia puede retroceder.

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