Jueves, 06 de Agosto de 2026
Cuando la supervivencia de la patria está en juego, como se ha visto con la invasión de Ceuta, los ciudadanos tienen la obligación moral de despertar de su letargo y los políticos deberían ser valientes y, conocedores de la gran traición que está en marcha contra el Estado al que ellos juraron o prometieron servir, comenzar a desobedecer, a votar en conciencia y no por disciplina de partido.