..
Lunes, 05 de Octubre de 2026
Hasta su primer año de vida
El ejercicio durante el embarazo influye en la salud del bebé
Investigadores de la Facultad de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) han elaborado tres estudios que apuntan a que el ejercicio durante el embarazo influye en la salud del bebé hasta su primer año de vida.
Según ha recogido la UPM, estos investigadores encuentran diferencias en el índice de masa corporal de los niños a los 12 meses y resultados favorables en crecimiento fetal y parámetros neurológicos en los casos en los que la madre había hecho ejercicio durante la gestación.
Aseguran que el hecho de que la madre se mantenga activa, siempre "de forma controlada y supervisada" durante la gestación tiene "importantes beneficios para ella".
En concreto, los resultados de tres estudios diferentes desarrollados por la Red de Investigación Gestactiva, coordinada desde la UPM, apuntan a que un programa de ejercicio físico "diseñado y supervisado" durante el embarazo podría asociarse con "un crecimiento fetal más adecuado", determinados resultados favorables en la evaluación neurológica del recién nacido y diferencias en la trayectoria del índice de masa corporal (IMC) durante los primeros meses de vida.
La investigación parte de la pregunta: ¿puede lo que sucede durante el embarazo influir en la salud posterior del niño? Y los resultados obtenidos plantean esta posibilidad y conectan con el campo de la denominada programación fetal y con la teoría de los 'Developmental Origins of Health and Disease (DOHaD)' que estudia cómo determinadas exposiciones durante etapas críticas del desarrollo pueden influir en las trayectorias posteriores de salud.
"Uno de los hallazgos más novedosos se ha observado precisamente después del nacimiento", ha explicado el investigador del INEF-UPM y uno de los autores de los trabajos, Rubén Barakat, que además ha indicado que uno de los estudios realizó un seguimiento de los niños a los 1, 2, 4, 6 y 12 meses.
Durante el primer semestre de vida, las trayectorias del IMC fueron similares entre los grupos. Sin embargo, a los 12 meses, los hijos de las mujeres que habían participado adecuadamente en el programa de ejercicio presentaron un IMC medio inferior al del grupo de control: 16,49 frente a 17,10 kg/m2, en el análisis por protocolo. Este trabajo fue publicado en la revista científica internacional 'Frontiers in Global Women's Health'.
"MENOS CASOS DE MACROSOMÍA FETAL"
Otro de los trabajos, publicado en 'Medicine & Science in Sports & Exercise', analizó los efectos de un programa de ejercicio prenatal supervisado sobre el crecimiento fetal.
En este caso, las participantes realizaron ejercicio de intensidad moderada desde aproximadamente la semana 11 de gestación hasta el parto, mediante un modelo híbrido que combinaba una sesión presencial semanal en el hospital y dos sesiones online.
Entre las mujeres incluidas en el análisis por protocolo, no se registraron casos de macrosomía en el grupo que realizó ejercicio, frente a una incidencia del 7,3% en el grupo que recibió la atención obstétrica habitual. En el estudio, la macrosomía se definió como "un peso al nacimiento superior a 4.000 gramos".
"Los resultados refuerzan la hipótesis de que un programa prenatal estructurado puede contribuir a favorecer un crecimiento fetal adecuado y muestran, además, la posibilidad de combinar sesiones presenciales y online para facilitar el acceso a programas de ejercicio supervisado durante el embarazo", ha explicado el investigador.
"MEJORAS EN LOS PARÁMETROS NEUROLÓGICOS DEL RECIÉN NACIDO"
La tercera investigación, publicada en 'Journal of Physical Activity and Health', estudió la posible relación entre distintos tipos de ejercicio durante el embarazo y algunos parámetros de la evaluación neurológica neonatal. Los investigadores compararon programas de ejercicio aeróbico, de fuerza y combinado, además de un grupo de control. Los resultados mostraron "diferencias favorables en el reflejo de tracción neonatal en el grupo que realizó ejercicio combinado frente al grupo de control".
"Aunque se trata de un resultado específico que requiere seguir estudiándose con mucha rigurosidad y cautela, amplía el interés por analizar los posibles efectos del ejercicio materno no solo sobre variables relacionadas con el crecimiento, sino también sobre determinados aspectos funcionales del recién nacido", han asegurado los investigadores.
En este contexto, los expertos consideran "especialmente interesante estudiar si el ejercicio materno puede modificar determinados procesos biológicos durante el desarrollo fetal". Poe ello, entre las líneas de investigación futuras se encuentren posibles mecanismos metabólicos, placentarios, moleculares y epigenéticos.
"Los trabajos publicados hasta ahora no demuestran que exista un mecanismo epigenético concreto que explique los resultados", ha señalado Barakat. En este sentido, ha destacado que la observación de algunas asociaciones que persisten después del nacimiento, como la diferencia en el IMC a los 12 meses, abre una nueva vía para investigar cómo determinadas condiciones durante el embarazo podrían relacionarse con "la salud posterior de la descendencia".
La Red Gestactiva reúne a investigadores y profesionales de instituciones académicas y sanitarias nacionales e internacionales, con participación de centros como la UPM (coordinadora), los hospitales Universitarios Severo Ochoa, Puerta de Hierro Majadahonda, Clinic y Vall d'Hebron, así como universidades y centros de investigación de Portugal, Noruega, Suecia, Canadá, Estados Unidos, China y Argentina. La red cuenta además con el apoyo del Consejo Superior de Deportes.
Uno de los elementos diferenciales de Gestactiva es "su apuesta" por un modelo de trabajo que integra a profesionales de las Ciencias de la Actividad Física y del Deporte con especialistas sanitarios, especialmente en el ámbito de la Obstetricia y la Ginecología, entre otros.
Para ello, la red desarrolla parte de sus intervenciones en el propio entorno hospitalario y en coordinación con los equipos responsables del seguimiento obstétrico. Este planteamiento permite acercar los programas de ejercicio supervisado al lugar donde se desarrolla la atención sanitaria durante el embarazo.
![[Img #172064]](https://madridpress.com/upload/images/10_2026/4904_embarazo.jpg)
Según ha recogido la UPM, estos investigadores encuentran diferencias en el índice de masa corporal de los niños a los 12 meses y resultados favorables en crecimiento fetal y parámetros neurológicos en los casos en los que la madre había hecho ejercicio durante la gestación.
Aseguran que el hecho de que la madre se mantenga activa, siempre "de forma controlada y supervisada" durante la gestación tiene "importantes beneficios para ella".
En concreto, los resultados de tres estudios diferentes desarrollados por la Red de Investigación Gestactiva, coordinada desde la UPM, apuntan a que un programa de ejercicio físico "diseñado y supervisado" durante el embarazo podría asociarse con "un crecimiento fetal más adecuado", determinados resultados favorables en la evaluación neurológica del recién nacido y diferencias en la trayectoria del índice de masa corporal (IMC) durante los primeros meses de vida.
La investigación parte de la pregunta: ¿puede lo que sucede durante el embarazo influir en la salud posterior del niño? Y los resultados obtenidos plantean esta posibilidad y conectan con el campo de la denominada programación fetal y con la teoría de los 'Developmental Origins of Health and Disease (DOHaD)' que estudia cómo determinadas exposiciones durante etapas críticas del desarrollo pueden influir en las trayectorias posteriores de salud.
"Uno de los hallazgos más novedosos se ha observado precisamente después del nacimiento", ha explicado el investigador del INEF-UPM y uno de los autores de los trabajos, Rubén Barakat, que además ha indicado que uno de los estudios realizó un seguimiento de los niños a los 1, 2, 4, 6 y 12 meses.
Durante el primer semestre de vida, las trayectorias del IMC fueron similares entre los grupos. Sin embargo, a los 12 meses, los hijos de las mujeres que habían participado adecuadamente en el programa de ejercicio presentaron un IMC medio inferior al del grupo de control: 16,49 frente a 17,10 kg/m2, en el análisis por protocolo. Este trabajo fue publicado en la revista científica internacional 'Frontiers in Global Women's Health'.
"MENOS CASOS DE MACROSOMÍA FETAL"
Otro de los trabajos, publicado en 'Medicine & Science in Sports & Exercise', analizó los efectos de un programa de ejercicio prenatal supervisado sobre el crecimiento fetal.
En este caso, las participantes realizaron ejercicio de intensidad moderada desde aproximadamente la semana 11 de gestación hasta el parto, mediante un modelo híbrido que combinaba una sesión presencial semanal en el hospital y dos sesiones online.
Entre las mujeres incluidas en el análisis por protocolo, no se registraron casos de macrosomía en el grupo que realizó ejercicio, frente a una incidencia del 7,3% en el grupo que recibió la atención obstétrica habitual. En el estudio, la macrosomía se definió como "un peso al nacimiento superior a 4.000 gramos".
"Los resultados refuerzan la hipótesis de que un programa prenatal estructurado puede contribuir a favorecer un crecimiento fetal adecuado y muestran, además, la posibilidad de combinar sesiones presenciales y online para facilitar el acceso a programas de ejercicio supervisado durante el embarazo", ha explicado el investigador.
"MEJORAS EN LOS PARÁMETROS NEUROLÓGICOS DEL RECIÉN NACIDO"
La tercera investigación, publicada en 'Journal of Physical Activity and Health', estudió la posible relación entre distintos tipos de ejercicio durante el embarazo y algunos parámetros de la evaluación neurológica neonatal. Los investigadores compararon programas de ejercicio aeróbico, de fuerza y combinado, además de un grupo de control. Los resultados mostraron "diferencias favorables en el reflejo de tracción neonatal en el grupo que realizó ejercicio combinado frente al grupo de control".
"Aunque se trata de un resultado específico que requiere seguir estudiándose con mucha rigurosidad y cautela, amplía el interés por analizar los posibles efectos del ejercicio materno no solo sobre variables relacionadas con el crecimiento, sino también sobre determinados aspectos funcionales del recién nacido", han asegurado los investigadores.
En este contexto, los expertos consideran "especialmente interesante estudiar si el ejercicio materno puede modificar determinados procesos biológicos durante el desarrollo fetal". Poe ello, entre las líneas de investigación futuras se encuentren posibles mecanismos metabólicos, placentarios, moleculares y epigenéticos.
"Los trabajos publicados hasta ahora no demuestran que exista un mecanismo epigenético concreto que explique los resultados", ha señalado Barakat. En este sentido, ha destacado que la observación de algunas asociaciones que persisten después del nacimiento, como la diferencia en el IMC a los 12 meses, abre una nueva vía para investigar cómo determinadas condiciones durante el embarazo podrían relacionarse con "la salud posterior de la descendencia".
La Red Gestactiva reúne a investigadores y profesionales de instituciones académicas y sanitarias nacionales e internacionales, con participación de centros como la UPM (coordinadora), los hospitales Universitarios Severo Ochoa, Puerta de Hierro Majadahonda, Clinic y Vall d'Hebron, así como universidades y centros de investigación de Portugal, Noruega, Suecia, Canadá, Estados Unidos, China y Argentina. La red cuenta además con el apoyo del Consejo Superior de Deportes.
Uno de los elementos diferenciales de Gestactiva es "su apuesta" por un modelo de trabajo que integra a profesionales de las Ciencias de la Actividad Física y del Deporte con especialistas sanitarios, especialmente en el ámbito de la Obstetricia y la Ginecología, entre otros.
Para ello, la red desarrolla parte de sus intervenciones en el propio entorno hospitalario y en coordinación con los equipos responsables del seguimiento obstétrico. Este planteamiento permite acercar los programas de ejercicio supervisado al lugar donde se desarrolla la atención sanitaria durante el embarazo.

























Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.151