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Domingo, 04 de Octubre de 2026
El fuego en una nave de trasteros afectó a más de 800 clientes
Un abogado reclama 49.000 euros tras perder en un incendio una biblioteca familiar y 150 años de recuerdos
Un abogado y profesor de Derecho Civil reclama unos 49.000 euros por los daños sufridos tras el incendio que el pasado 18 de junio arrasó una nave de trasteros en el distrito de Villaverde de la capital, un siniestro que afectó a más de 800 clientes.
Entre los bienes que perdió se encuentra la biblioteca de su padre, con unos 1.500 libros, además de fotografías, documentos y objetos familiares que, según explica, reunían cerca de 150 años de historia.
Los afectados por el incendio han anunciado que emprenderán acciones legales contra la empresa propietaria del inmueble para reclamar por los daños sufridos. Entre ellos se encuentra el abogado Miguel Ángel Rodríguez Vacelar, cuyo trastero quedó completamente calcinado y que prepara acciones civiles y, si se aprecian indicios de delito, también penales.
El afectado, socio director de Vacelar Abogados y director general de CEIJ, era cliente de Untrastero, explotado por Improcesan S.L. en la calle Acebeda número 1. Según explica, el incendio destruyó aproximadamente 150 años de memoria familiar, incluida la biblioteca de su padre, con unos 1.500 ejemplares, documentos personales, fotografías de sus padres y abuelos, cuadros y distintos enseres familiares.
"He perdido toda la biblioteca de mi padre, todas las fotografías de mis padres y de mis abuelos. Y la totalidad de los enseres personales y profesionales de toda mi familia, un legado que ha pasado de padres a hijos y ya no existe. Todo estaba allí. Hay cosas que podré volver a comprar; la historia de mi familia, no", afirma Rodríguez Vacelar.
El fuego se declaró el 18 de junio en una nave de trasteros situada en Villaverde y provocó una gran columna de humo, además del desalojo de una gasolinera próxima. El siniestro afectó a más de 800 clientes que utilizaban los espacios de almacenamiento.
En el caso de Rodríguez Vacelar, entre los bienes destruidos se encontraba una biblioteca paterna que calcula en unos 1.500 ejemplares, algunos de ellos incunables, además de documentación personal, útiles de ingeniería, cuadros, fotografías de varias generaciones -algunas de finales del siglo XIX-, equipos de colección y enseres pertenecientes a sus hijos.
"Mis hijos han perdido una parte de su propia historia. No voy a aceptar que esa pérdida se despache como si únicamente se hubieran quemado muebles viejos", sostiene.
El abogado cifra inicialmente en unos 49.000 euros su reclamación, que incluye el valor de los bienes destruidos, los gastos derivados de la mudanza y el daño moral provocado por la pérdida del archivo familiar.
Para acreditar los perjuicios, asegura disponer de documentación contractual y bancaria relacionada con el traslado de sus pertenencias desde Oviedo, así como de un dossier fotográfico y otros elementos de prueba.
En el ámbito civil, anuncia que reclamará una reparación íntegra de los daños materiales, los gastos de traslado y el daño moral. En caso de no alcanzar un acuerdo extrajudicial, prevé presentar la correspondiente demanda e impugnar aquellas cláusulas que, a su juicio, pudieran limitar indebidamente la responsabilidad de la empresa.
Asimismo, estudiará la posible existencia de responsabilidades penales. En concreto, señala que presentará una querella si de los antecedentes se desprenden indicios de una eventual imprudencia grave constitutiva de delito, o se personará como acusación particular si ya existen diligencias judiciales.
Entre las cuestiones que pretende esclarecer figuran el origen y propagación del incendio, las medidas de seguridad existentes y el mantenimiento de las instalaciones.
"No basta con poner una cifra sobre la mesa. Queremos saber qué ocurrió. He esperado tres meses. No confundan mi paciencia con resignación", afirma.
LA EMPRESA COMENZÓ A ENVIAR PROPUESTAS DE LIQUIDACIÓN
Según la información facilitada por el afectado, Improcesan S.L. comunicó el pasado 11 de septiembre el inicio del envío progresivo de propuestas de liquidación a los afectados.
Rodríguez Vacelar considera, no obstante, que este procedimiento no resuelve por sí mismo las cuestiones relativas a las causas del incendio ni determina el alcance de las posibles responsabilidades derivadas del siniestro.
El abogado también ha señalado que Vacelar Abogados estudiará, a petición de los afectados, posibles actuaciones conjuntas y acciones colectivas cuando exista legitimación para ello, con el objetivo de coordinar la defensa judicial de los damnificados.
![[Img #172041]](https://madridpress.com/upload/images/10_2026/1889_incendio.jpg)
Entre los bienes que perdió se encuentra la biblioteca de su padre, con unos 1.500 libros, además de fotografías, documentos y objetos familiares que, según explica, reunían cerca de 150 años de historia.
Los afectados por el incendio han anunciado que emprenderán acciones legales contra la empresa propietaria del inmueble para reclamar por los daños sufridos. Entre ellos se encuentra el abogado Miguel Ángel Rodríguez Vacelar, cuyo trastero quedó completamente calcinado y que prepara acciones civiles y, si se aprecian indicios de delito, también penales.
El afectado, socio director de Vacelar Abogados y director general de CEIJ, era cliente de Untrastero, explotado por Improcesan S.L. en la calle Acebeda número 1. Según explica, el incendio destruyó aproximadamente 150 años de memoria familiar, incluida la biblioteca de su padre, con unos 1.500 ejemplares, documentos personales, fotografías de sus padres y abuelos, cuadros y distintos enseres familiares.
"He perdido toda la biblioteca de mi padre, todas las fotografías de mis padres y de mis abuelos. Y la totalidad de los enseres personales y profesionales de toda mi familia, un legado que ha pasado de padres a hijos y ya no existe. Todo estaba allí. Hay cosas que podré volver a comprar; la historia de mi familia, no", afirma Rodríguez Vacelar.
El fuego se declaró el 18 de junio en una nave de trasteros situada en Villaverde y provocó una gran columna de humo, además del desalojo de una gasolinera próxima. El siniestro afectó a más de 800 clientes que utilizaban los espacios de almacenamiento.
En el caso de Rodríguez Vacelar, entre los bienes destruidos se encontraba una biblioteca paterna que calcula en unos 1.500 ejemplares, algunos de ellos incunables, además de documentación personal, útiles de ingeniería, cuadros, fotografías de varias generaciones -algunas de finales del siglo XIX-, equipos de colección y enseres pertenecientes a sus hijos.
"Mis hijos han perdido una parte de su propia historia. No voy a aceptar que esa pérdida se despache como si únicamente se hubieran quemado muebles viejos", sostiene.
El abogado cifra inicialmente en unos 49.000 euros su reclamación, que incluye el valor de los bienes destruidos, los gastos derivados de la mudanza y el daño moral provocado por la pérdida del archivo familiar.
Para acreditar los perjuicios, asegura disponer de documentación contractual y bancaria relacionada con el traslado de sus pertenencias desde Oviedo, así como de un dossier fotográfico y otros elementos de prueba.
En el ámbito civil, anuncia que reclamará una reparación íntegra de los daños materiales, los gastos de traslado y el daño moral. En caso de no alcanzar un acuerdo extrajudicial, prevé presentar la correspondiente demanda e impugnar aquellas cláusulas que, a su juicio, pudieran limitar indebidamente la responsabilidad de la empresa.
Asimismo, estudiará la posible existencia de responsabilidades penales. En concreto, señala que presentará una querella si de los antecedentes se desprenden indicios de una eventual imprudencia grave constitutiva de delito, o se personará como acusación particular si ya existen diligencias judiciales.
Entre las cuestiones que pretende esclarecer figuran el origen y propagación del incendio, las medidas de seguridad existentes y el mantenimiento de las instalaciones.
"No basta con poner una cifra sobre la mesa. Queremos saber qué ocurrió. He esperado tres meses. No confundan mi paciencia con resignación", afirma.
LA EMPRESA COMENZÓ A ENVIAR PROPUESTAS DE LIQUIDACIÓN
Según la información facilitada por el afectado, Improcesan S.L. comunicó el pasado 11 de septiembre el inicio del envío progresivo de propuestas de liquidación a los afectados.
Rodríguez Vacelar considera, no obstante, que este procedimiento no resuelve por sí mismo las cuestiones relativas a las causas del incendio ni determina el alcance de las posibles responsabilidades derivadas del siniestro.
El abogado también ha señalado que Vacelar Abogados estudiará, a petición de los afectados, posibles actuaciones conjuntas y acciones colectivas cuando exista legitimación para ello, con el objetivo de coordinar la defensa judicial de los damnificados.

























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