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Sábado, 03 de Octubre de 2026
Cuando se cumple una semana de su comienzo
La acampada comienza a extenderse más allá de la Puerta del Sol
La acampada instalada en la Puerta del Sol de Madrid ha comenzado a extenderse más allá del céntrico enclave madrileño cuando se cumple una semana desde su inicio espontáneo tras el desahucio de Maricarmen, una octogenaria que residía en su casa desde hacía 71 años.
En concreto, la acampada ha amanecido el sábado con nuevos emplazamientos de tiendas en los laterales de la calle Preciados y también en la calle Arenal, a pesar de la lluvia durante la mañana.
La iniciativa, surgida tras una multitudinaria manifestación en defensa de la vivienda, ha evolucionado a lo largo de los últimos siete días hasta consolidar una estructura territorial organizada que busca trasladar el conflicto a todos los distritos y municipios y culminar con una huelga general.
El origen de esta movilización se sitúa en el desahucio ejecutado el miércoles 23 de septiembre contra Maricarmen Abascal, una mujer de 87 años con un 50% de discapacidad que habitaba desde 1956 en su vivienda del distrito de Retiro y que fue evacuada en camilla hacia el Hospital Gregorio Marañón tras un cuarto intento de lanzamiento.
La previa a este suceso motivó la convocatoria el pasado sábado de una manifestación en 40 ciudades bajo el lema 'Ni una Maricarmen más', que reunió a 25.000 personas según la Delegación del Gobierno y a 300.000 según el Sindicato de Inquilinas de Madrid.
Tras culminar la marcha frente al Congreso de los Diputados, decenas de asistentes regresaron de forma espontánea a la Puerta del Sol para instalar un campamento en el 'kilómetro cero'. La propia Maricarmen instó al Ejecutivo a aprobar el denominado 'decreto Maricarmen', que contemplaba medidas como la renovación automática e indefinida de contratos y la paralización de desahucios sin alternativa habitacional.
El domingo por la mañana, la acampada ya albergaba entre un centenar de tiendas con 500 personas, según datos oficiales, y más de un millar de acampados según los convocantes.
A pesar de las persistentes lluvias del lunes, cientos de personas mantuvieron la protesta en la plaza con una notable representación intergeneracional que agrupó a jóvenes, colectivos feministas y asociaciones de pensionistas.
Esa misma noche, tras más de cuatro horas de negociación mediada por la Empresa Municipal de la Vivienda y Suelo (EMVS Madrid), la abogada de Maricarmen y la propiedad, alcanzaron un acuerdo para un nuevo contrato de ocho años con un alquiler inferior al 30% de sus ingresos netos, permitiendo su reingreso inmediato.
Aunque el pacto fue calificado de "histórico" y fruto de la presión social por la representación letrada , el Sindicato de Inquilinas advirtió de que la acampada continuaría más allá de la resolución del caso individual.
HUELGA GENERAL
El martes, coincidiendo con la aprobación de dos reales decretos de vivienda por el Consejo de Ministros, la Puerta del Sol celebró su primera asamblea masiva. Durante la reunión, las portavoces del Sindicato de Inquilinas, Alicia del Río y Valeria Racu, reivindicaron la movilización como elemento clave para forzar la actuación gubernamental y lanzaron la propuesta de construir una "huelga general".
Entre el martes y el miércoles, el volumen de tiendas de campaña creció de forma visible hasta sobrepasar el perímetro de la plaza y las entradas de metro . Asimismo, la protesta sumó la adhesión de otros colectivos, como la Plataforma Laboral Escuelas Infantiles (PLEI), que se concentró frente a la sede de la Presidencia regional bajo la proclama "Sin vivienda no hay educación".
Con la meta de dotar de continuidad territorial al movimiento, la acampada organizó el jueves la creación de "comités de barrio" y asambleas sectoriales. Estas estructuras provisionales quedaron asignadas a distintas salidas del metro de Sol para agrupar a los asistentes por áreas geográficas de la capital.
Así, desde estas asambleas se impulsó la organización de la huelga general y se emplazó a participar en la manifestación descentralizada hacia la plaza de Cibeles.
RECHAZO PARLAMENTARIO
En la jornada del viernes, con motivo del pleno en el Congreso de los Diputados para convalidar los decretos de vivienda, decenas de acampados y pensionistas se desplazaron a los aledaños de la Cámara Baja, lo que motivó un refuerzo policial y el despliegue de vallas de protección. Los decretos resultaron finalmente rechazados tras el voto en contra de Junts, PP y Vox.
En este sentido, Racu expresó que no debía existir "un sentimiento de derrota" y anunció que su sindicato seguiría apoyando la acampada aunque con menos presencia, ante la petición de otros sindicatos y asociaciones de mantener la acampada hasta el decreto de la huelga general.
MANIFESTACIÓN POR LA HUELGA GENERAL
Así las cosas, todo ha culminado en la convocatoria de una multitudinaria manifestación para presionar a los sindicatos de clase para que decreten la huelga general "cuanto antes".
En concreto, a las 12.00 horas de este sábado han comenzado las marchas desde la glorieta de Emilio Castelar, Atocha, el Hospital de la Princesa y Plaza España hasta poner fin en el Ayuntamiendo de Madrid.
En declaraciones a medios durante la manifestación, Valeria Racu ha dicho que prevé que la huelga general por la vivienda será "pronto" y ha avisado que "gobierne quien gobierne" no van a tolerar otros cuatro años sin atajar el mayor problema del país porque "ahora sí empieza la legislatura de la vivienda".
![[Img #172027]](https://madridpress.com/upload/images/10_2026/4301_sol.jpg)
En concreto, la acampada ha amanecido el sábado con nuevos emplazamientos de tiendas en los laterales de la calle Preciados y también en la calle Arenal, a pesar de la lluvia durante la mañana.
La iniciativa, surgida tras una multitudinaria manifestación en defensa de la vivienda, ha evolucionado a lo largo de los últimos siete días hasta consolidar una estructura territorial organizada que busca trasladar el conflicto a todos los distritos y municipios y culminar con una huelga general.
El origen de esta movilización se sitúa en el desahucio ejecutado el miércoles 23 de septiembre contra Maricarmen Abascal, una mujer de 87 años con un 50% de discapacidad que habitaba desde 1956 en su vivienda del distrito de Retiro y que fue evacuada en camilla hacia el Hospital Gregorio Marañón tras un cuarto intento de lanzamiento.
La previa a este suceso motivó la convocatoria el pasado sábado de una manifestación en 40 ciudades bajo el lema 'Ni una Maricarmen más', que reunió a 25.000 personas según la Delegación del Gobierno y a 300.000 según el Sindicato de Inquilinas de Madrid.
Tras culminar la marcha frente al Congreso de los Diputados, decenas de asistentes regresaron de forma espontánea a la Puerta del Sol para instalar un campamento en el 'kilómetro cero'. La propia Maricarmen instó al Ejecutivo a aprobar el denominado 'decreto Maricarmen', que contemplaba medidas como la renovación automática e indefinida de contratos y la paralización de desahucios sin alternativa habitacional.
El domingo por la mañana, la acampada ya albergaba entre un centenar de tiendas con 500 personas, según datos oficiales, y más de un millar de acampados según los convocantes.
A pesar de las persistentes lluvias del lunes, cientos de personas mantuvieron la protesta en la plaza con una notable representación intergeneracional que agrupó a jóvenes, colectivos feministas y asociaciones de pensionistas.
Esa misma noche, tras más de cuatro horas de negociación mediada por la Empresa Municipal de la Vivienda y Suelo (EMVS Madrid), la abogada de Maricarmen y la propiedad, alcanzaron un acuerdo para un nuevo contrato de ocho años con un alquiler inferior al 30% de sus ingresos netos, permitiendo su reingreso inmediato.
Aunque el pacto fue calificado de "histórico" y fruto de la presión social por la representación letrada , el Sindicato de Inquilinas advirtió de que la acampada continuaría más allá de la resolución del caso individual.
HUELGA GENERAL
El martes, coincidiendo con la aprobación de dos reales decretos de vivienda por el Consejo de Ministros, la Puerta del Sol celebró su primera asamblea masiva. Durante la reunión, las portavoces del Sindicato de Inquilinas, Alicia del Río y Valeria Racu, reivindicaron la movilización como elemento clave para forzar la actuación gubernamental y lanzaron la propuesta de construir una "huelga general".
Entre el martes y el miércoles, el volumen de tiendas de campaña creció de forma visible hasta sobrepasar el perímetro de la plaza y las entradas de metro . Asimismo, la protesta sumó la adhesión de otros colectivos, como la Plataforma Laboral Escuelas Infantiles (PLEI), que se concentró frente a la sede de la Presidencia regional bajo la proclama "Sin vivienda no hay educación".
Con la meta de dotar de continuidad territorial al movimiento, la acampada organizó el jueves la creación de "comités de barrio" y asambleas sectoriales. Estas estructuras provisionales quedaron asignadas a distintas salidas del metro de Sol para agrupar a los asistentes por áreas geográficas de la capital.
Así, desde estas asambleas se impulsó la organización de la huelga general y se emplazó a participar en la manifestación descentralizada hacia la plaza de Cibeles.
RECHAZO PARLAMENTARIO
En la jornada del viernes, con motivo del pleno en el Congreso de los Diputados para convalidar los decretos de vivienda, decenas de acampados y pensionistas se desplazaron a los aledaños de la Cámara Baja, lo que motivó un refuerzo policial y el despliegue de vallas de protección. Los decretos resultaron finalmente rechazados tras el voto en contra de Junts, PP y Vox.
En este sentido, Racu expresó que no debía existir "un sentimiento de derrota" y anunció que su sindicato seguiría apoyando la acampada aunque con menos presencia, ante la petición de otros sindicatos y asociaciones de mantener la acampada hasta el decreto de la huelga general.
MANIFESTACIÓN POR LA HUELGA GENERAL
Así las cosas, todo ha culminado en la convocatoria de una multitudinaria manifestación para presionar a los sindicatos de clase para que decreten la huelga general "cuanto antes".
En concreto, a las 12.00 horas de este sábado han comenzado las marchas desde la glorieta de Emilio Castelar, Atocha, el Hospital de la Princesa y Plaza España hasta poner fin en el Ayuntamiendo de Madrid.
En declaraciones a medios durante la manifestación, Valeria Racu ha dicho que prevé que la huelga general por la vivienda será "pronto" y ha avisado que "gobierne quien gobierne" no van a tolerar otros cuatro años sin atajar el mayor problema del país porque "ahora sí empieza la legislatura de la vivienda".

























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