Los hechos ocurrieron sobre las 5.30 horas del jueves, cuando los efectivos del Ejército se dirigían a un punto de vigilancia establecido en la zona de Benzú. Al llegar al lugar, varios individuos salieron de distintos puntos y rodearon el vehículo en el que se desplazaban los militares.
Las mismas fuentes han señalado que el grupo comenzó a lanzar piedras contra el coche, provocando daños de consideración. Ante la intensidad del ataque, los cuatro militares abandonaron el vehículo y emprendieron la huida a pie para ponerse a salvo.
Durante la persecución, que se prolongó en dirección a Calamocarro, los efectivos continuaron recibiendo el impacto de piedras y sufrieron diversas lesiones y contusiones.
Los militares lograron alertar a los servicios de emergencia a través del 112, lo que permitió activar un dispositivo en el que participaron agentes de la Policía Nacional y de la Guardia Civil. A la llegada de las primeras patrullas, los presuntos agresores emprendieron la huida hacia Benzú.
Las fuerzas de seguridad iniciaron entonces una operación de búsqueda que culminó con la detención de doce personas, todas ellas de nacionalidad marroquí. Parte de los implicados intentó escapar lanzándose al mar, por lo que el Servicio Marítimo de la Guardia Civil mantuvo labores de localización en la zona.
Los cuatro militares fueron trasladados posteriormente a un centro sanitario para recibir asistencia médica por las lesiones sufridas durante la agresión.
La investigación continúa abierta para identificar y localizar al resto de participantes en el ataque.
CRITICAN LA INACCIÓN DEL MINISTERIO DE DEFENSA
La Unión de Militares de Tropa (UMT) ha manifestado "su más enérgica repulsa e indignación" ante la "emboscada sufrida por personal militar desplegado en Ceuta", quienes, según la asociación, "han sido apedreados y agredidos violentamente durante el cumplimiento de su misión".
Para la UMT resulta "inadmisible la situación de indefensión operativa y jurídica a la que se somete a los miembros de las Fuerzas Armadas", denunciando asimismo la carencia de "un marco normativo claro y de reglas de enfrentamiento que garanticen su seguridad física y les otorguen capacidad de respuesta proporcional ante agresiones de esta gravedad".
En un comunicado, la asociación ha recordado que desde hace más de diez días advirtieron "formalmente" sobre el "riesgo real al que se exponía a las dotaciones destacadas en la zona". "Lamentablemente, la inacción del Ministerio de Defensa y la falta de previsión han desembocado en un suceso que pudo y debió evitarse", ha enfatizado.
La UMT también considera inadmisible exigir a los militares desplegados la custodia de la seguridad nacional "mientras se les niegan los medios de autoprotección y la cobertura jurídica necesaria para actuar".
Por todo ello, ha exigido al departamento de Margarita Robles una "revisión inmediata y urgente de los protocolos de seguridad y del marco legal de actuación" de las Fuerzas Armadas. "Quienes tienen encomendada la protección del Estado no pueden permanecer desamparados por su propia administración", ha zanjado.
LLAMAMIENTO A LA CALMA
El Gobierno de Ceuta ha hecho un llamamiento a la calma y no elevar la tensión tras los incidentes de las últimas horas en la ciudad autónoma a consecuencias de la crisis derivada de la entrada masiva de unos 80.000 inmigrantes a finales de julio.
La vicepresidenta segunda de Ceuta y consejera de Hacienda, Transición Económica y Transformación Digital, Kissy Chandiramani, ha informado de que sobre las 5.00 horas se ha reportado "un incidente" en la barriada en Benzú "donde han participado algunos inmigrantes y también militares".
Ante ello, Chandiramani ha pedido a los ceutíes que no haya violencia en las protestas y "unidad" ante la legitimidad de salir a la calle "pero siempre en un ambiente de tranquilidad porque esa alta crispación no lleva a ningún sitio".
"La tensión en la ciudad de Ceuta es muy elevada y creo que entre todos nosotros como entidades políticas, instituciones y medios de comunicación debemos llamar a la calma porque esta tensión puede llevarnos a donde nadie quiere que estemos", ha subrayado en una entrevista en la 'Cadena Ser'.
La vicepresidenta segunda ha afirmado que entiende que la población está "cansada" y necesita "respuestas" porque "la paciencia tiene un límite" y "los sentimientos están a flor de piel" ante la falta de soluciones por parte del Gobierno central. También ha pedido confianza porque la crisis se solucionará, si bien ha reconocido que la entrada masiva de finales de julio "ha sido desbordante para las administraciones" y la respuesta "muy tardía".
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