El objeto, designado oficialmente como 2026 PC6 por el Minor Planet Center, mide unos 10 metros, aproximadamente el tamaño de un autobús, y sobrevoló nuestro planeta pasando a tan solo 14.573 kilómetros de nuestra superficie, menos de una vigésima parte de la distancia que nos separa de la Luna, según ha informado en una nota el Instituto de Astrofísica de Canarias.
A esa distancia, el asteroide cruzó la órbita de los satélites artificiales geoestacionarios, y se transformó así en el asteroide que ha registrado el encuentro más próximo con la Tierra este año 2026.
En el instante de máxima aproximación cruzó el cielo a una velocidad vertiginosa, más de dos grados por minuto. Es decir, que en un minuto recorría la distancia que supondría tener cuatro lunas juntas y llegó a tener una magnitud 10, lo que le permitió ser visible con pequeños telescopios solo desde el hemisferio Sur. En ningún momento existió riesgo de impacto: el objeto siguió su trayectoria y se alejó de la Tierra sin incidencias.
SISTEMA ATLAS
El investigador del IAC e investigador principal de ATLAS-Teide, Javier Licandro, ha señalado que "objetos como 2026 PC6 son precisamente el objetivo prioritario del sistema ATLAS: descubrir a los cuerpos pequeños, oscuros y veloces que se aproximan mucho a la Tierra y que, por su reducido tamaño, resultan invisibles hasta muy poco antes, o incluso después, de su máxima aproximación".
Aunque un asteroide de estas dimensiones se desintegraría en gran parte al entrar en la atmósfera produciendo un brillante super bólido, los efectos de la entrada a hipervelocidad, principalmente la onda de choque generada, pueden causar importantes daños personales y en infraestructuras tal y como ilustró el suceso de Cheliábinsk (Rusia) en 2013 cuando un objeto apenas más grande que 2026 PC6 impactó contra la Tierra. Detectarlos a tiempo es la clave para tomar medidas de protección ciudadana que minimicen los daños.
"2026 PC6 es exactamente la clase de objeto para la que se construyó ATLAS-Teide: pequeño, muy cercano y difícil de ver. Haberlo descubierto y haber permitido que la extensa red de telescopios a nivel mundial dedicada a la defensa planetaria siguiera su trayectoria, demuestra que ATLAS-Teide cumple la función para la que se diseñó, que no es otra que vigilar el cielo para darnos el aviso más temprano posible ante un posible impacto", ha señalado Licandro.
El asteroide fue captado inicialmente como un candidato sin confirmar (con la denominación provisional A11FyZe) y publicado en la página de confirmación de objetos cercanos del Minor Planet Center. Tras reunir un centenar de mediciones de su posición, se pudo determinar su órbita, descartar un posible impacto y asignarle la designación provisional 2026 PC6.
Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.217.13