Esta historia de superación de una madre de gemelos, la de un migrante que encontró acogida en una parroquia y la labor de una voluntaria con mujeres víctimas de trata han llenado de "luz", en palabras del Pontífice, su encuentro con personas vulnerables en el distrito de Latina.
El proyecto social de Cáritas Madrid soplará las 50 velas el próximo año. Fue en 1977 cuando se puso en marcha con una furgoneta para repartir café a las personas sin hogar. Desde entonces, ha ido evolucionando para adaptarse a las distintas realidades. Por ejemplo, hace unos años ayudaban a las personas a la entrada un piso de alquiler. Ahora lo hacen para una habitación, una muestra de la crisis de vivienda en la capital.
En el año 2025 atendieron a 2.534 personas y dieron plaza a 880 personas. El 80% de los que llegan a este centro no han encontrado un trabajo, mientras que hay otros perfiles que sí lo tienen, pero que se han quedado en la calle. Los usuarios son de origen español, latinoamericano, magrebí y subsahariano.
Antes del encuentro, el Papa ha recorrido las instalaciones de CEDIA, donde ha conocido la labor que realizan con las personas sin hogar, así como el comedor y el espacio cultural y de ocio. También ha podido conversar con algunos de los usuarios, quienes agradecían su presencia y ha descubierto una placa como "signo de cercanía y compromiso" con las personas que acompaña el proyecto de Cáritas Madrid.
"ME HICIERON SENTIR QUE MI VIDA IMPORTABA"
El migrante, que cruzó el Atlántico y vivió solo la pandemia de la Covid-19, ha detallado ante León XIV su "camino difícil" hasta encontrar una red de apoyo. "Había dejado todo detrás. No sabía por donde empezar. Pero encontré a personas que me acogieron, me miraron con respeto. Me hicieron sentir que mi vida importaba", ha recordado.
Con los nervios a flor de piel, ha tenido un pequeño lapsus con el discurso que había memorizado. Los asistentes que estaban presentes en el acto le han mostrado su apoyo con un aplauso que el mismo León XIV ha replicado. Después, Khadri le ha entregado una réplica de su tarjeta de residencia, que "representa años de espera y esperanza". "Quienes acogen, ayudan a ponerse en pie", ha recalcado.
Posteriormente, en declaraciones a TVE recogidas por Europa Press, ha descrito el encuentro con el Pontífice como "muy emocionante", aunque ha reconocido que los nervios le "cortaron las palabras" en un primer momento antes de poder continuar con su relato.
"La experiencia con el Papa ha sido muy buena, ha sido muy bien porque al final se me cortaron las palabras por los nervios y nada, luego seguí hablando y muy emocionante la verdad", ha reconocido, además de destacar el papel decisivo que jugaron organizaciones como Cáritas y Cercares en su integración: "No paran nunca de ayudarme. Me ayudaron a hacer cursos, a buscar trabajo... Al final encontré un trabajo".
Asimismo, ha expresado que, desde 2023, se ha convertido en voluntario para acompañar a otros migrantes recién llegados en la misma situación que él vivió. "Me ofrecí como voluntario, también a ayudar a los demás que han llegado, como los sitios en los que llegué yo en ese momento", ha concluido.
UNA CINTA CON NOMBRES DE NIÑOS Y UNAS SANDALIAS
El permiso de residencia no ha sido el único regalo que ha recibido el Papa. Niurka, madre de gemelos y procedente de Cuba, le ha obsequiado una cinta con los nombres de los bebés, como símbolo de "sus vidas y el cuidado de la Iglesia".
"Gracias por venir y acercarse a nosotros. Llegué sola y tenía mucho miedo, pero la Iglesia nos acogió. Aquí recibieron el bautismo (el pasado 15 de mayo, día de San Isidro y patrón de la capital). Gracias por ayudarnos a construir un mundo de esperanza", ha recalcado. Posteriormente, León XIV ha dado la bendición a los pequeños.
Finalmente, Alicia, una voluntaria del 'Proyecto Esperanza', que atiende a mujeres víctimas de trata, ha sido la encargada de representar "a tantas personas" que "cumplen el sueño de Dios acompañando al otro". El Pontífice ha recibido de sus manos unas sandalias que simbolizan el "respeto" y la "fortaleza".
Tras saludar a Niña Pastori por su actuación con la canción 'Incomparable', el Pontífice se ha levantado y ha intentado adelantarse a la presentación de su intervención por parte del maestro de ceremonias, pero se ha corregido. Al ser finalmente presentado por el moderador del acto, León XIV ha dicho entre risas a los asistentes: "Como ven, yo tampoco he memorizado mi discurso. Estamos todos aquí en familia".
Una vez ha finalizado su discurso, el Papa ha rezado con los presentes el 'Padre nuestro' y ha dado la bendición. Asimismo, ha recibido un "árbol de la esperanza" tallado en madera por usuarios del Centro de Tratamiento de Adicciones (CTA) de Cáritas Madrid, un recurso que ofrece atención integral a personas con problemas de adicciones y a sus familias.
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