Así lo ha anunciado el ministro del ramo, Óscar Puente, en un apunte en su cuenta personal de la red social 'X' en el que ha subrayado que el Gobierno central avanza así en su "compromiso de llevar el tren a Navalcarnero que en su día abandonó el gobierno regional". "Nuevo impulso a la extensión de la red de Cercanías por el suroeste de la Comunidad de Madrid", ha señalado Puente.
Desde el Ministerio consideran "positivo" la extensión de Cercanías hasta Navalcarnero dado que se trata de un corredor con "gran potencial" de crecimiento que incluye no sólo este municipio, cuyas proyecciones de aumento de la población son notables, sino también un área de influencia que podría beneficiar a muchos otros municipios cercanos al corredor, tales como Cenicientos, Sevilla la Nueva o Navas del Rey.
El proyecto de ampliación de la línea de Cercanías desde Móstoles hasta Navalcarnero, pasando por Arroyomolinos, fue un empeño personal de la expresidenta Esperanza Aguirre. Se adjudicó en 2009 por 369 millones de euros con el objetivo de construir 15 kilómetros de vía y siete estaciones (cuatro en Móstoles, una en Arroyomolinos --Parque Coimbra-- y otras dos en Navalcarnero).
Fue paralizado en 2010 por la constructora Cemonasa, filial de OHL, que abandonó el proyecto tras haber invertido más de 140 millones de euros en plena crisis financiera y con las obras ya iniciadas. Tras varias decisiones judiciales, la Comunidad lo abandonó definitivamente e instó al Ministerio a asumirlo.
La Comunidad de Madrid ya solicitó a finales de 2023 al Ministerio la cesión de las infraestructuras ferroviarias inacabadas entre Móstoles y Navalcarnero correspondientes a la Línea C-5 de Cercanías Renfe durante una reunión de la Comisión de Seguimiento del Plan Integral de Mejoras de Servicios de Cercanías de Madrid.
Según explicó el consejero de Vivienda, Transportes e Infraestructuras, Jorge Rodrigo, se pidió que "se valore y que se analice la oportunidad y la posibilidad de la cesión" de estas infraestructuras "con el fin de que las pudiesen ejecutar directamente a través del Ministerio", que es la administración competente en materia de Cercanías para implantar estos servicios.
Desde el Ministerio se apuntó que se analizaría "la situación económica, la situación jurídica y la situación de la infraestructura" en base a los datos que pueda aportar la Comunidad y se haría "una valoración de si procede o no la ampliación".
Finalmente, tras varias reuniones antes del verano con las autoridades municipales, el Ministerio anunció en octubre que ya trabajaba en los pliegos para poder licitar el estudio de viabilidad para la construcción de la parte que falta de la prolongación, tras haber recibido toda la documentación por parte de la Comunidad.
Según se indicó entonces, incluiría no solo la conclusión sobre las obras ya iniciadas y suspendidas en su momento por la Comunidad de Madrid, sino también su impacto en la movilidad de los pueblos del entorno hacia las nuevas estaciones (Arroyomolinos o Sevilla la Nueva, entre otras) de forma que se pueda diseña un esquema de transporte publico que permita extender los beneficios de esa línea a otras poblaciones.
Para el Ayuntamiento de Navalcarnero se trata de una infraestructura "vital" para el municipio, que afecta directamente a más de 35.000 habitantes de esta localidad y a 200.000 de la comarca.
LA COMUNIDAD CRITICA AL MINISTRO
El consejero de Vivienda, Transportes e Infraestructuras, Jorge Rodrigo, ha denunciado por su parte que el Gobierno central "se ríe" de los madrileños y vende "humo" con un proyecto para llevar la red de Cercanías hasta Navalcarnero que, como pronto, vería la luz dentro de 12 o 13 años.
En declaraciones a los medios desde la estación de Metro de Feria de Madrid, el consejero ha censurado que el ministro del ramo, Óscar Puente, se "ríe" de los madrileños y "especialmente" de los municipios afectados por esta ampliación de la línea C-5 desde Móstoles hasta Navalcarnero y del alcalde de esta última localidad, José Luis Adell.
El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha adjudicado el estudio de viabilidad de este proyecto, que está estancado desde 2010, con un plazo de 24 meses. Tras este paso, según ha recordado el consejero, habría que hacer un proyecto de obra que tardaría otros 36 meses y posteriormente, ejecutar la obra, algo que tardaría en torno a 44 meses o 46 meses.
"Los madrileños no vamos a ver esa obra ejecutada como en 12 o 13 años. Por lo tanto, lo que está haciendo, que es lo que hace siempre el Gobierno de Pedro Sánchez, es lanzar bombas de humo, lanzar anuncios que son imposibles de cumplir", ha censurado.
Para el consejero, lo que hace el ministro es "cachondearse de los usuarios" al vender una nueva infraestructura que no se podrá ver "hasta dentro de 12 o 13 años, si va bien; si se retrasa, hasta dentro de 15 años". "Posiblemente, con un poco de suerte, lo mismo yo mismo estoy jubilado cuando se ponga en funcionamiento esa red de transporte", ha ironizado.
En este sentido, ha defendido que el ministro debería ser "más serio" y "coherente" y "no lanzar bombas de humo y no prometer cosas que no va a poder cumplir", algo que ha tildado de "vergüenza". "Se ríe de los madrileños, se ríe de los españoles, solo vende humo y eso me preocupa", ha zanjado.
En este contexto, ha recalcado que el Gobierno central debe asumir su "responsabilidad", ya que ha decidido hacer este proyecto suyo, y dejar de vender "humo" y reírse de los madrileños.
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