El suceso reabre las heridas de lo ocurrido en Barbate en 2024
Mueren dos guardias civiles durante la persecución de una narcolancha
Dos agentes de la Guardia Civil han muerto en acto de servicio tras una colisión de dos embarcaciones del Servicio Marítimo de la Guardia Civil mientras perseguían una narcolancha en las costas de Huelva.
Según ha informado el Instituto Armado, los hechos se produjeron durante el transcurso de un operativo contra las organizaciones que se dedican al narcotráfico, en torno a las 11 horas, a 80 millas náuticas de la costa de Huelva, cuando se inicia una persecución por parte de dos embarcaciones del Servicio Marítimo Provincial de la Comandancia de Huelva sobre una narcolancha en alta mar.
Durante esta persecución, por causas que aún se desconocen, las dos embarcaciones de la Guardia Civil colisionaron produciéndose un fuerte impacto entre ellas, provocando la muerte de dos agentes, uno de ellos en ese momento y otro cuándo era trasladado al hospital. Además, han resultado heridos otros dos agentes, atendidos en el hospital de heridas de diversa consideración.
En las labores de rescate y salvamento, han participado además del Servicio Marítimo Provincial de Huelva, la Armada, Salvamento Marítimo y el Servicio de Vigilancia Aduanera, a quienes desde la Guardia Civil han agradecido la ayuda prestada en estos momentos "tan complicados". Desde el Instituto Armado han indicado que se ha activado el protocolo de apoyo a las a las familias y compañeros de los agentes, al tiempo que continúan las investigaciones para esclarecer lo sucedido.
Se trata, según han subrayado, de dos guardias civiles con "amplia experiencia" en el Servicio Marítimo. Uno de los fallecidos es el capitán Jerónimo JM, nacido en Villanueva del Rosario (Málaga), que ingresó en la Guardia Civil en 1994. Estuvo destinado en Guipúzcoa entre 1999 y 2005, ocupando los empleos de guardia civil, cabo y sargento, antes de ir destinado a la Comandancia de Málaga, ya como alférez, en el año 2005.
Como teniente, ocupó destino en las comandancias de Córdoba y Málaga, entre los años 2010 y 2018, antes de ingresar como capitán en el Servicio Marítimo Provincial de Huelva, en 2020. Contaba con numerosas felicitaciones y distintivos. Entre ellos tres cruces con distintivo blanco a la Orden del Mérito de la Guardia Civil, una cruz de plata a la Orden del Mérito de la Guardia Civil, la placa de la Real y Militar Orden de San Hermenegildo o una cruz del Mérito Militar con distintivo blanco.
El otro guardia civil fallecido es Germán PG, nacido en Teruel, que ingresó en la Guardia Civil en 1989. Después de un primer destino en la provincia de Tarragona, ingresó en el Servicio Marítimo en el año 1992, por lo que llevaba casi 34 años de servicio en esta especialidad. En concreto, estuvo destinado en el Servicio Marítimo de Algeciras y Almería hasta pasar al de Huelva, en 1994, donde se encontraba destinado en la actualidad.
Contaba con numerosas felicitaciones y distinciones. Entre ellas, una Cruz del Mérito Militar con distintivo blanco y cuatro cruces con distintivo blanco de la Orden del Mérito de la Guardia Civil.
HERIDAS REABIERTAS
Estas muertes han reabierto las heridas que "nunca llegaron a cerrarse", según familiares de agentes, tras lo acontecido en Barbate el 9 de febrero de 2024, cuando otros dos agentes fallecieron al ser arrollados por una narcolancha, unos hechos que marcaron una profunda huella en este pueblo costero de Cádiz.
La asociación Nuestro Corazón Por Bandera, formada por familiares de guardias civiles, sobre todo por mujeres, y que nació tras los trágicos hechos de Barbate, ha lamentado lo sucedido en Huelva, expresando el "profundo dolor, indignación e impotencia" que sienten sus integrantes en estos momentos.
"Hoy tenemos el corazón roto", ha expresado esta asociación en un comunicado, en el que ha señalado que recibir noticias como las que se han conocido hoy supone "volver a abrir heridas que jamás terminaron de cerrar", heridas que "siguen doliendo profundamente y que, con cada nueva tragedia, duelen todavía más si cabe, porque volvemos a sentir que se llega tarde".
SITUACIÓN INSOSTENIBLE
Desde hace más de dos años esta asociación ha advertido públicamente sobre la situación que viven "muchos agentes en determinadas zonas de nuestro país", la cual es "insostenible", y que episodios "dramáticos" como el de Barbate, se podrían volver a repetir.
"Hoy la impotencia vuelve a instalarse entre quienes defendemos a nuestras Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. No se puede seguir permitiendo que quienes dedican su vida a proteger a los ciudadanos se sientan abandonados o desprotegidos por quienes tienen la responsabilidad de garantizar su seguridad y sus medios de trabajo", ha lamentado la asociación.
La muerte de estos dos agentes en Huelva ha llevado de nuevo a Nuestro Corazón por Bandera a cargar contra el actual ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, a quien ha acusado de "no estar cumpliendo con la responsabilidad que exige su cargo" y pidiendo su dimisión al considerar que "España necesita al frente del Ministerio del Interior a una persona que defienda con firmeza los derechos, la seguridad y la dignidad de nuestras Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado".
Con la "impotencia" más vigente que nunca, esta asociación se ha preguntado "¿qué más tiene que pasar para que se escuche a quienes llevan años advirtiendo de esta situación y se adopten decisiones reales que protejan a nuestros agentes?".
Cabe recordar que recientemente la Fiscalía presentaba sus conclusiones provisionales del caso Barbate al Juzgado de Instrucción número 1 de Barbate y pedía un total de 42 años de cárcel para Karim E.B., el piloto de la narcolancha que arrolló la zódiac de la Guardia Civil en la que iban David Pérez y Miguel Ángel González, y que se encuentra en prisión desde septiembre de 2024.
En su informe, la Fiscalía señalaba que la narcolancha embistió "de manera frontal" contra una zodiac de la Guardia Civil "con una clara y determinada intención de acabar con la vida de los ocupantes de la zodiac". Como consecuencia de esta "acción deliberada", murieron dos agentes y otros cuatro resultaron heridos.
Así, se considera al piloto como responsable de dos delitos de asesinato agravado, por lo que pide diez años de cárcel por cada uno de ellos. También, pide cinco años de prisión por cada uno de los cuatro delitos de asesinato intentado y otros dos años por un delito de atentado agravado. Para el otro acusado, tripulante de la narcolancha, solicita dos años de prisión por el delito de atentado agravado.
A la hora de determinar las penas privativas de libertad, en su escrito de acusación la Fiscalía señala que concurre en ambos acusados, respecto a todos los delitos, la atenuante de arrepentimiento como muy cualificada.
Tras la muerte de los dos agentes en el puerto de Barbate, fueron detenidas seis personas como presuntos responsables de estos hechos, pero un informe posterior de la Unidad Central de Operaciones (UCO) determinó que la embarcación en la que viajaban no había sido la que causó el daño a los guardias civiles, siendo puestos en libertad por estos delitos, aunque manteniendo los cargos por pertenencia a banda criminal.
Posteriormente fue detenido Karim El Baqqali, identificado como el piloto de la narcolancha que embistió a la patrullera, en prisión preventiva y que se enfrenta a 119 años de cárcel. También será juzgado Yassine El Morabet, otro de los tripulantes que será juzgado junto a Karim, quien se le acusa, entre otras cosas, de utilizar un puntero láser para deslumbrar a los agentes durante el ataque. Aunque fue procesado inicialmente por los mismos delitos graves, a finales de 2025 su situación procesal se ajustó. Tanto él como otro tripulante, Mohamed Laachiri, podrían ser juzgados en un procedimiento separado por delitos de contrabando y pertenencia a grupo criminal al no haber evidencias directas de su participación en la ejecución de los asesinatos.
Desde aquel 9 de febrero se han sucedido los actos de recuerdo de los dos agentes fallecidos en acto de servicio en la provincia de Cádiz, con ofrendas florales en el aniversario de su muerte en el puerto barbateño. También las protestas han sido numerosas en este tiempo, reclamándose en numerosas ocasiones responsabilidades a los mandos que ordenaron el despliegue de la Guardia Civil aquel día, con los medios que disponían para hacer frente a embarcaciones de alta velocidad como los que manejan las redes del narcotráfico.
![[Img #169260]](https://madridpress.com/upload/images/05_2026/9727_guardia-civil.jpg)
HERIDAS REABIERTAS
























Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.221