Después de recabar el testimonio de la propia Jéssica Rodríguez, este miércoles el Tribunal Supremo ha escuchado a Claudia Montes, una mujer del "círculo personal" del exministro de Transportes y ex secretario de Organización del PSOE -en palabras del fiscal- que trabajó en la empresa Logirail entre 2019 y 2022.
Además de las presuntas irregularidades en contratos públicos en mascarillas por las que se juzga a Ábalos, a su asesor Koldo García y el comisionista Víctor de Aldama, el fiscal también acusa a los dos primeros de promover la "arbitraria contratación" de Jéssica Rodríguez en Ineco y Tragsatec, y de Claudia Montes en Logirail, filial de Renfe.
Montes ha asegurado en el juicio del Tribunal Supremo que el exministro de Transportes le pasó enlaces de vacantes en la empresa pública Logirail, en la que finalmente fue contratada tras mandar su currículum, pero no le esclareció si había sido "enchufada". Y ha expresado que el exasesor ministerial Koldo García "desde el principio" le dijo que era su "jefe".
Según ha declarado como testigo, conoció a Ábalos en mayo de 2019 durante un mitin del PSOE en Asturias, y ha señalado que tuvieron una relación "de amistad y, luego, una relación un poco virtual".
Montes ha indicado que Ábalos sabía que era "madre soltera, estaba sin trabajo y necesitaba trabajar". "Entonces, como cualquier amigo y compañero al que le cuentas tu situación, me pasó enlaces. Yo vi que en InfoJob la empresa estaba creciendo muchísimo, tenía muchos puestos de trabajo. Y accedí a mi candidatura, la presenté como encargada", ha añadido.
La mujer ha precisado que tenía varios años de experiencia como encargada en otra empresa y por ello la contrataron, "porque era apta para el puesto".
En Logirail --filial de Renfe-- trabajó entre diciembre de 2019 y febrero de 2022, empezando como encargada de un proyecto trenes turísticos y, después, "con el tiempo, con esfuerzo, trabajo y muchas horas extras", ascendió "a supervisora".
Sobre si cree que Ábalos pudo influir en su contratación, Montes ha comentado que los investigadores sospechan que hay "algo detrás". "Pero yo no puedo reconocer algo porque ellos no me lo dijeron en ningún momento. Nunca Ábalos me dijo 'oye, te he enchufado'", ha remarcado.
Respecto a Koldo, ha declarado que "desde el principio" el entonces asesor ministerial le dijo que era su jefe en la empresa pública: "Que era el consejero de Renfe y que era mi jefe".
UN CONFLICTO ENTRE SUS SUPERIORES Y 21 DÍAS ACUMULADOS EN HORAS EXTRA
Por otro lado, Montes ha respondido afirmativamente cuando le han preguntado si existió algún "conflicto" entre sus superiores en Logirail, José Ángel Méndez y Óscar Gómez, que han declarado como testigos justo antes que ella.
Dicho conflicto nació porque, según ella, "valía para el puesto" pero había la "controversia entre ellos": "Y allí yo estaba metida en el ajo sin comerlo ni beberlo", "porque uno me quería para la oficina de arriba y otro para la de abajo".
Estos problemas los comentó con Ábalos, ha explicado, "como compañera militante y como amiga", y con Koldo porque era su "jefe", con el fin de trasladarle "lo que pasaba", y no "a efectos de solucionar el problema".
Montes ha manifestado que tuvo reconocidos 21 días compensatorios "de trabajo extra", que le reconocieron en el finiquito cuando acordó el despido improcedente con Logirail.
La defensa de Koldo le ha preguntado si se despertaba a las 4 de la mañana para ir a trabajar. Montes ha respondido que sí, y que lo podía demostrar con sus "estados de Instagram". "Porque cada vez que me levantaba subía en Instagram el desayuno y cómo estaba trabajando con el ordenador", ha explicado.
A continuación, la letrada le ha preguntado si dejó de ir a trabajar. "No, en ningún momento. He cumplido", ha respondido, pero ha matizado que "lo que hacía era ir a la biblioteca de Oviedo, coger libros y aprovechar para leer".
Justo antes de terminar su testifical, el presidente del tribunal, el magistrado Andrés Martínez Arrieta, le ha pedido que concretara si las visitas a la biblioteca eran dentro o fuera de trabajo. "En horario de trabajo. Los libros eran todos referente a los trenes. O sea, quería saber todo lo referente a los trenes", ha concluido.
EL EXPRESIDENTE DE RENFE ADMITE QUE KOLDO LE PASÓ EL CV
El expresidente de Renfe Isaías Táboas ha reconocido por su parte en el Tribunal Supremo que el exasesor ministerial Koldo García le envió el currículum de Claudia Montes. Según ha explicado, se limitó a remitirlo a Recursos Humanos y no se implicó más.
Táboas ha indicado, en calidad de testigo en el juicio contra el exministro, el exasesor y el empresario Víctor de Aldama, que tras recibir de Koldo el currículum de Montes, siguió "el proceso normal" que estaba acostumbrado a hacer.
"Si recibía uno, lo enviaba a Recursos Humanos de Renfe para que valorasen si nos podía ser útil. Y en este caso, debí hacer lo mismo. Simplemente, el trámite habitual de enviar a Recursos Humanos, para ver si podía ser útil para la empresa", ha señalado.
Preguntado por el fiscal jefe de la Fiscalía Anticorrupción, Alejandro Luzón, sobre si hizo alguna actuación especial con ese currículum, Táboas ha dicho que no recuerda haber hecho "ninguna" y después ha asegurado que "nunca" tuvo contacto con ella.
El expresidente de Renfe ha negado tener relación especial con Koldo, que era consejero de esa compañía pública y que no lo veía en los consejos porque el entonces asesor de Ábalos "normalmente se conectaba telemáticamente".
"De verlo, cuando yo iba al Ministerio de Transportes, porque estaba allí, saludarnos y en algún desplazamiento, pues de alguna inauguración o algo así, porque estaba por ahí, pero no teníamos un contacto estrecho", ha agregado.
Táboas ha reconocido también que, en febrero de 2020, Koldo se puso en contacto con él porque Montes tenía un problema laboral en Logirail.
"Me dijo que había un lío, un conflicto con una persona, y que me interesase. Me interesé. Pregunté, supongo que a través de Recursos Humanos de Renfe, para averiguar qué pasaba y lo que me dijeron fue que el problema se había solucionado. Y así se lo comuniqué", ha afirmado.
Y ha afirmado que Logirail no era una de las empresas que le ocupara: "Hacía unos trabajos muy determinados en aquel momento, para maniobras, para mercancías, y no era un tema que a mí me interesase mucho".
EL EXDIRECTOR DE LOGIRAIL NIEGA INDICACIONES DE ÁBALOS
Por su parte, el exdirector general de la empresa pública Logirail Óscar Gómez ha asegurado en el juicio que Claudia Montes cumplió su trabajo en esa filial de Renfe pese a un comienzo "irregular" en el que no acudía a su puesto porque el lugar no estaba acondicionado para ello. Dicho eso, ha expresado que no recibió indicaciones del exministro de Transportes o de su exasesor ministerial Koldo García para beneficiarla.
"A mí me consta que sí. Por lo que se me informaba, la señora Claudia Montes trabajaba. Y además, en la documentación que hemos aportado se han incluido registros de su actividad, de sus partes de trabajo, de sus evaluaciones", ha manifestado el exresponsable de Logirail durante su declaración este miércoles como testigo.
Gómez ha señalado que él se incorporó a Logirail en enero de 2020, un mes después de la contratación de Montes, y al hacer una "revisión" del estado de los encargos que tenía entonces la empresa, le comunicaron que había "un problema en uno de los principales proyectos, de trenes turísticos".
"Y en este proyecto me informan de que hay una situación irregular de una de las personas que habían sido formadas para prestar el servicio objeto del contrato y que no había atendido a su obligación de acudir al puesto de trabajo", ha indicado.
El testigo ha expresado que averiguó que la oficina donde se prestaban los servicios de información, promoción y reserva de billetes relacionados con los trenes turísticos "no era tal", sino un espacio "junto a unas escaleras de acceso a unas oficinas, en una planta baja".
"No me pareció un sitio adecuado, francamente no me pareció un puesto de trabajo para prestar los servicios que eran objeto del contrato, no podía ser, al tiempo que conocí que la persona que estaba asignada a hacer ese servicio", que era Montes, "no se había presentado", ha añadido.
Pero ha subrayado que Montes sí que acudió a trabajar cuando se mejoraron las condiciones del puesto, que era para un proyecto "muy relevante", por lo que "no era normal" que se viviera esa situación.
A preguntas de la defensa de Koldo sobre si éste o Ábalos le dieron instrucciones para que se tratara bien a Montes, el testigo ha contestado que "no" recibió "ninguna, ni de manera directa, ni a través de ningún medio ni a través de terceras personas".
"Y nadie de Renfe, ni nadie de Adif ni nadie en ningún estamento de los órganos de gobierno de la sociedad se puso en contacto conmigo para darme ninguna instrucción", ha agregado.
Siguiendo con el interrogatorio de la abogada de Koldo, Leticia de la Hoz, Gómez ha explicado que "se produjo un acto de conciliación" entre la empresa y Montes tras un conflicto laboral, aunque no recuerda "los detalles", como la indemnización que se acordó.
En este sentido, ha mencionado que se produjo el acto de conciliación y que para Montes hubo un despido improcedente "con acuerdo".
UN DIRECTIVO DE LOGIRAIL LE ABRIÓ UN EXPEDIENTE QUE LUEGO SE CERRÓ
José Ángel Méndez, que fue director gerente de Logirail entre octubre de 2019 y febrero de 2020, ha declarado como testigo que abrió un expediente a Montes de acuerdo al convenio colectivo porque se ausentó más de ocho días de su puesto de trabajo.
Según Méndez, "pasados unos días" desde que la mujer terminó su proceso formativo para incorporarse a la empresa, se le informó a él de que "no acude a trabajar, que se ha ausentado".
"Es una situación de falta muy grave y puede ser sancionada con despido", ha explicado, al ser preguntado por Alberto Durán, el abogado que representa al PP, que lidera la acusación popular.
A partir de ahí, Méndez inició "un proceso de expediente disciplinario porque se incumplía de forma grave" lo que estipula el convenio, momento en el que, según ha indicado, fue cesado de su puesto como director gerente.
Así, cuando continuó el proceso, intervino "ya el que era el nuevo director gerente y toma otras decisiones", como no "continuar con el expediente disciplinario".
"Yo lo que sé es que se le remitió un nuevo contrato y tenía una nueva posición de trabajo y además pasó a depender del director comercial. A partir de ese momento, el devenir de la trayectoria profesional de Claudia Montes en Logirail estaba totalmente fuera de mi competencia", ha remachado.
Respondiendo a la abogada de Koldo, Méndez ha señalado que Montes cumplía el perfil básico para ese puesto de trabajo, pero no el específico, lo que resultó en que tenía que hacer un curso de formación.
De la Hoz ha inquirido si Montes acudía a trabajar y Méndez ha concretado: "¿Acudió al curso? Sí. ¿Después del curso acudió algunos días a trabajar, según me informaba el responsable de ámbito de Asturias? Sí. ¿Dejó de ir a trabajar a partir de un cierto momento y pasaron más de ocho días? Sí. Y después, a partir de ahí, no era mi responsabilidad".
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