En concreto, según los datos recogidos a través de su Servicio de Atención frente a Agresiones, un recurso que la institución mantiene activo para asesorar y acompañar a los profesionales que sufren violencia en el ejercicio de su labor, el pasado año se contabilizaron 29 agresiones, cuatro más que en 2024, que cerró con 25.
Los datos muestran además la gravedad de muchos de estos episodios. Casi una de cada dos agresiones registradas fue física (48,3%), mientras que el 41,4% fueron verbales. Además, un 10,3% fueron sexuales: dos agresiones sexuales (6,9%) y un caso de acoso sexual (3,4%).
La mayoría de ellas las sufren mujeres, en parte también por ser una profesión muy feminizada, y principalmente el agresor es un familiar o acompañante de la víctima. Un fenómeno creciente y "trasversal" que se da en todos los niveles asistenciales y que achacan a un sistema sanitario que en la Comunidad de Madrid está "especialmente sobresaturado", ha destacado Mar Rocha, directora adjunta de a la Presidencia del CODEM.
"Nos encontramos con un momento de sobrecarga asistencial muy importante en la Comunidad de Madrid, que eso también pone de manifiesto que se tenga menos paciencia, por así decirlo, y que tengamos una sociedad también muy polarizada ahora mismo, con muchas situaciones de estrés, de salud mental y de impaciencia ante la atención a sus familiares e incluso para esas mismas personas que vienen a ser atendidas", ha explicado.
FENÓMENO INFRADENUNCIADO
En cualquier caso, se estima que casi un 20% de las agresiones no se denuncian, lo que indica que el fenómeno está infrarregistrado, por lo que desde el CODEM han animado a denunciar porque "si no se sabe el número total, es difícil atajar" el fenómeno.
"La violencia nunca puede formar parte del trabajo. No podemos cuidar cuando tenemos miedo", ha indicado. "Los centros de trabajo tienen que ser un lugar seguro para que las enfermeras podemos cuidar sin miedo de las personas a las que tenemos que atender. Precisamente por eso tenemos que llegar a esa tolerancia cero, tanto por parte de la administración, del resto de instituciones y por supuesto de la sociedad a la que nos dirigimos con el mejor cuidado posible", ha apuntado.
Por su lado, Mar Gasco, experta en la materia de la Asesoría Jurídica del CODEM, ha asegurado que aunque los datos reflejan un avance en la cultura de la denuncia, aún hay que conseguir una mayor concienciación entre los profesionales y una mayor confianza en el acompañamiento institucional y jurídico que reciben.
En este sentido, ha recordado que el Colegio dispone de tanto de un servicio jurídico de atención permanente las 24 horas, como de otro de carácter psicológico al que tienen acceso las enfermeras madrileñas en ambos casos a través de un número de teléfono.
TESTIMONIO DE LAS VÍCTIMAS
Durante una rueda de prensa en la sede del CODEM, dos víctimas han relatado su experiencia. Beatriz, que trabajaba en una unidad de hospitalización cuando fue agredida por los familiares de un paciente, ha puesto el foco en las consecuencias posteriores que para ella y su salud mental tuvo la agresión física y las amenazas de las que fue víctima.
"Hubo un intento de propiciar un puñetazo y un compañero pudo echarme hacia atrás y me salvé. Pero la situación fue tensional durante el tiempo", ha indicado Beatriz, que explica que esto conllevó que agentes de la Policía Nacional tuvieran que hacer vigilancias para garantizar su seguridad.
Todo le provocó una sensación de "incertidumbre, miedo y mucha inseguridad". "Llegó un punto en el que no queríamos ir a trabajar. Amamos nuestro trabajo pero no queríamos ir a trabajar", ha explicado Beatriz, que anima a otros compañeros a hacer lo propio en este tipo de situaciones y no normalizarlas.
Otro caso similar le ocurrió a Javier, aunque él decidió no denunciar. Fue agredido físicamente por el acompañante de un paciente cuando ejercía como supervisor de Urgencias de un hospital público madrileño y, aunque no justifica a sus agresores, dice comprender la situación de tensión y preocupación de los familiares en un servicio como ese.
"Por empatía comprendes que está la Urgencia tensionada, que son momentos críticos, y que la Urgencia día a día es así en pleno enero, febrero, marzo. Pero claro, de ahí a recibir una cachetada importante, pues no. No me parece que haya que soportar estas situaciones", explica Javier, que tilda de "totalmente injusta" esta agresión.
En este sentido, aunque se ha planteado dejar la profesión, sí admite que, después de haber estado 12 años en la Urgencia, este tipo de situaciones "es una gotita más de un vaso" que te hace plantear si merece la pena. "Al final dejé la Urgencia pero sigo trabajando en un hospital sin problema de ninguno atendiendo a nuestros pacientes", ha explicado.
CAMPAÑA CUIDA SIN MIEDO
En este marco, Mar Rocha ha insistido en que los profesionales de Enfermería son "una población muy vulnerable dentro del sistema sanitario" y ha remarcado que "precisamente porque el número de agresiones que se producen frente a las enfermeras va en aumento y además constituye un 30% de las agresiones en el Sistema Nacional de Salud". "Esto nos preocupa mucho como Colegio y queremos proteger a nuestras enfermeras para que puedan cuidar bien de todas las personas", ha remarcado.
En este sentido, la campaña 'Cuida sin miedo' es una iniciativa de sensibilización dirigida a la sociedad para concienciar sobre la gravedad de las agresiones a enfermeras, visibilizar su impacto personal y profesional y promover el respeto hacia quienes cuidan de la salud de la ciudadanía", tal y como ha explicado Pedro Soriano, director del Área de Relaciones Públicas y Portavocía del CODEM.
"La campaña defiende un mensaje claro: la violencia no forma parte del trabajo de las enfermeras", ha explicado Soriano, quien además ha insistido en que las agresiones tienen consecuencias directas sobre la salud física y mental de los profesionales, afectan a su desempeño y deterioran el clima asistencial, con repercusiones también en la calidad de la atención sanitaria.
Entre las acciones previstas destaca la difusión de un vídeo-spot de sensibilización que se proyectará en las marquesinas del teatro Coliseum de la Gran Vía de Madrid, además de la difusión de contenidos en redes sociales y otros soportes de comunicación para amplificar el mensaje y llegar al mayor número posible de ciudadanos. El vídeo estará además accesible a toda la ciudadanía en el canal de YouTube del CODEM.
Finalmente, desde el CODEM se ha reclamado "mayor firmeza" a la Administración frente a las agresiones y un "compromiso social e institucional claro para erradicar este tipo de comportamientos". "La violencia contra quienes cuidan de la salud de todos no puede tener cabida en nuestro sistema sanitario", han zanjado.
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