La primera de las obras, Ritmo del mundo (1984), pertenece al legado de Patricia Gadea (Madrid, 1960-Palencia, 2006). Se trata de una pintura y collage sobre lienzo, una obra fundamental en su trayectoria y plenamente identificada con los aspectos formales y críticos que caracterizaron a la segunda generación de figurativos madrileños.
En segundo lugar, el Ayuntamiento ha adquirido la escultura de Elena Blasco (Madrid, 1950) Hemos traído al mundo a todo el mundo. Y jamás mejor dicho (2002), realizada en acrílico, poliéster y pelo sintético. Blasco es una artista pionera de los movimientos feministas que compagina dulzura y humor en obras de conmovedora sencillez.
Old Master (Cézanne) (2017), de Oriol Vilanova (Manresa, 1980), la tercera de las adquisiciones, es una instalación en dos piezas con la que el artista catalán rinde homenaje a los viejos maestros, al tiempo que interviene en el discurso contemporáneo de ampliación de los límites de la pintura.
Por último, completa la selección de obras Wayward (2022), de Daniel Canogar (Madrid, 1964), una obra digital realizada con big data e inteligencia artificial inspirada estéticamente en autores de la posguerra como Andy Warhol o Martha Rosler, que comenzaron a manipular fotografías extraídas de la prensa.
El interés de estas obras no solo recae en su valor artístico, sino que vienen a configurar un nuevo planteamiento de los intereses y objetivos de la colección actual ya que ninguno de estos artistas estaba hasta ahora representado en el Museo de Arte Contemporáneo. El Consistorio busca así reforzar la diversidad y la calidad de su oferta artística.
Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.97