Un tirano menos
El Gobierno de Estados Unidos presidido por Donald Trump ha librado a Venezuela y al mundo del tirano Nicolás Maduro, que ha gobernado el país caribeño durante más de una década cometiendo infinidad de crímenes y violaciones de los derechos humanos y sometiendo a sus habitantes a la más extrema pobreza mientras él amasaba una fortuna fruto de su papel central en el narcotráfico.
La operación militar lanzada contra Caracas fue todo un éxito. En unas pocas horas, el ejército consiguió detener al dictador venezolano en pijama mientras dormía plácidamente en uno de sus múltiples palacios. La intervención se saldó sin registrar ni un solo muerto, algo que permitió a Trump presumir de contar con el mejor y más fuerte ejército del mundo.
Tras la sorpresa inicial, las voces de los partidos de izquierda de España no tardaron en demonizar una vez más a Trump por salvarnos de un tirano. Pedro Sánchez actuó más como un socialista radical que como presidente del Gobierno de una nación seria como España. Pidió la "desescalada" militar, cuando ésta apenas duró cuatro horas, y anunció que no reconocería la intervención de Estados Unidos en Venezuela porque "viola el derecho internacional". Sus socios de Sumar denunciaron "graves violaciones" del derecho humanitario con asesinatos de supuestos traficantes de drogas y Podemos llamó a romper relaciones con EEUU y abandonar la OTAN.
Una vez más, la izquierda se retrata y vuelve a hacer el ridículo posicionándose del lado del dictador venezolano. ¿Qué derecho internacional ha violado Estados Unidos con su intervención? ¿Acaso Sánchez y sus socios han protestado alguna vez por los asesinatos cometidos por el régimen de Maduro, así como la persecución de la oposición de un país en el que las libertades brillaban por su ausencia? ¿No es una violación de los derechos humanos expulsar a 8 millones de venezolanos al exilio? ¿Y no ha pisoteado Maduro derechos al robar las elecciones de julio de 2025 sin que Sánchez y la izquierda radical levantaran la voz? Con el derecho internacional Maduro hubiera permanecido en el poder hasta final de siglo. Todo un ejercicio de hipocresía al que, desgraciadamente estamos acostumbrados con este Gobierno que se empeña en no representar a todos los españoles.
La izquierda española está de los nervios y Sánchez es su mayor exponente. Saben que tras la captura del tirano caribeño se va a conocer en detalle el papel jugado en Venezuela por el propio Sánchez, así como el de Juan Carlos Monedero y Pablo Iglesias, financiados generosamente por el capo. El expresidente Zapatero también tiene mucho que temer por sus trapicheos, considerado el ministro de Exteriores de 'facto' del dictador Maduro. Su labor, por la que se ha hecho milmillonario, está siendo analizada minuciosamente por la DEA y la CIA de Estados Unidos y no sería ninguna sorpresa que la Justicia de ese país solicitase algún día su extradición para ser juzgado. Por eso los partidos de la izquierda española han saltado contra Trump, pero cada vez están más desacreditados. Por mucho que les pese, la captura del tirano es celebrada por los millones de venezolanos sometidos a su dictadura durante 12 años y por cualquier demócrata. Venezuela y el mundo son un lugar mejor desde el 3 de enero.
La operación militar lanzada contra Caracas fue todo un éxito. En unas pocas horas, el ejército consiguió detener al dictador venezolano en pijama mientras dormía plácidamente en uno de sus múltiples palacios. La intervención se saldó sin registrar ni un solo muerto, algo que permitió a Trump presumir de contar con el mejor y más fuerte ejército del mundo.

























Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.97