Y es que VOX creció como respuesta a Podemos. Porque, no hay que llevarse a engaño, a muchos ciudadanos, naturalmente por razones opuestas, les produce la misma urticaria Podemos que VOX. Así que ambos grupos se retroalimentaron, pero habida cuenta de que Podemos está de capa caída, y que Yolanda Diaz y su Sumar son lo mismo pero haciendo bueno el refrán de puño de hierro en guante de seda, el personal, al menos por ahora, no se siente inquieto ante Sumar.
Si hace unos días escribí que Pedro Sánchez y Benjamín Netanyahu tienen mucho en común, sobre todo la sed insaciable de poder que les ha llevado a ambos a querer dar jaque a sus respectivos sistemas judiciales. En el caso de Netanyahu esa pretensión se ha visto frenada por la guerra, pero en el caso de Pedro Sánchez no hay freno que le detenga.
Pero vuelvo al principio de este artículo, a la necesidad que tiene Pedro Sánchez de VOX, porque gracias a la existencia de este partido ha construido, o le han construido, el discurso del miedo. Sonará a "boutade" pero a veces tengo la tentación de creer que en realidad Santiago Abascal "trabaja" para Pedro Sánchez ya que cada cosa que dice, él o sus cuates, y cada decisión que toman, suele perjudicar al PP, y dar alas al PSOE.
Ciertamente Podemos está en regresión, aunque ya veremos si Díaz y los suyos no han preparado con demasiada antelación el entierro del partido morado, pero VOX ha encontrado en Sánchez al nuevo Pablo Iglesias. Así que ambos se retroalimentan y nos ofrecen un modelo de España alejado de la concordia y en el que no cabemos todos.
Y en medio el PP, reducido a un papel irrelevante, y no solo por las "maldades" de Sánchez, sino porque Alberto Núñez Feijóo, ha cometido errores garrafales amén de que carece de un equipo consistente que no le ha tomado el pulso a lo que es hacer política en Madrid.
Si VOX desapareciera, entonces el PP podría volver a encontrar su espacio, pero dudo mucho que esos patrioteros de VOX, sean capaces de "cerrar" su partido y regresar a filas populares de donde nunca debieron de salir. Porque el patriotismo de boquilla es muy fácil, pero renunciar a ser cabeza de ratón parece que les resulta imposible.
De manera que quienes votan a la derecha deben de empezar a asimilar que mientras VOX exista difícilmente volverá a haber un gobierno de centro derecha en nuestro país y que su existencia beneficia a Pedro Sánchez, y que cada día que pasa le consolidan.
Con Pedro Sánchez nuestro país se está deslizando desde la democracia a la autocracia ya que actúa sin poner el más mínimo límite a su ambición. Y es que mientras exista VOX Sánchez tiene el discurso hecho, no le hace falta más.
Sí, Santiago Abascal es la mejor baza de Pedro Sánchez. Y los dos lo saben ¿o no?
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