Nadal se mantuvo de pie con galones, que intimidaron a Fritz cuando estuvo en dos sets a un juego de la victoria, y de la capacidad de sufrir que le hacen estar en curso de su 23º 'Grand Slam'. El campeón en Australia y Rolando Garros este 2022 con buenas dosis de esa épica puso a sus pies a la Catedral del tenis de Londres.
En Melbourne, torneo prácticamente de regreso tras seis meses, el español levantó dos sets abajo en la final contra Daniil Medvedev. En París, se sobrepuso a su lesión crónica y desatada en el pie durante la gira sobre tierra, además del parón que traía por una costilla rota. Nadal suma y sigue el Abierto inglés, con un partido a cinco sets del que salió encorsetado y con dudas para el viernes.
“Espero poder jugar el partido contra Kyrgios”, dijo un ‘tocado’ Nadal en pista, sobre su rival en semifinales, el díscolo y peligroso jugador australiano con el que ha tenido más de un pique y que se impuso poco antes al chileno Cristian Garín (6-4, 6-3, 7-6(5)) para llegar a su primera semifinal en un ‘Grand Slam’.
CARRERA DE OBSTÁCULOS
A sus 36 años, lo de Nadal es una carrera de obstáculos. El balear entró como un tiro ante su verdugo en la final de Indian Wells, la de aquella rotura de costilla, pero después de ponerse 3-1, empezó a torcerse el guion, con cinco juegos seguidos del americano que hacían saltar las alarmas en lo físico.
El balear sintió que algo no iba bien en el abdomen y se quedó sin servicio, ni capacidad de reacción en el fondo de pista. En medio de la tortura, tratado en el vestuario incluso, el padre y la hermana de Nadal le hacían gestos en la grada de que dejara de forzar y se retirara. Para Fritz la historia se repetía.
El estadounidense, reciente campeón en Eastbourne, cedió la segunda manga ante un rival mermado pero capaz de conectar golpes de calidad. Fritz lo tuvo bien en cuenta en el tercer set y logró ponerse por delante con un servicio correcto y aprovechando que para Nadal competir seguía siendo un imposible (6-3).
“Voy a esperar”, le dijo el de Manacor al fisio antes del cuarto set. El balear confiaba que el dolor se hiciera soportable y que, su inexperto rival, notara la presión de cerrar un partido de este calibre. El americano se precipitó y con Nadal soltando golpes sin intención de juegos largos, el intercambio de ‘breaks’ dominó la cuarta manga hasta que el español se quedó la ventaja.
Fritz no tiró la toalla y llegó a ponerse 4-5, pero tres juegos seguidos del dos veces campeón en Londres hicieron temblar de nuevo a la Central inglesa. Al americano le pudo la presión de verlo tan cerca y se desquitó con un notable quinto set, donde Nadal ya parecía dispuesto a morir con tal de seguir en liza y tener dos días para recuperar y optar a su ‘grande’ número 23.
El español trató de intimidar, agresivo en cuanto el rival se lo permitía, pero el estadounidense no aflojó tampoco, recuperado en lo anímico de cara a la traca final. En un largo séptimo juego, Nadal tomó la delantera, pero Fritz la recuperó seguido, de nuevo a un juego de ganar. Ninguno cedió más su saque, con el tenis subiendo de nivel, hasta un súper tie-break en el que el balear impuso su ley.
ALGO NO VA BIEN EN EL ABDOMEN
El de Manacor confesó tras su épica victoria que claramente “algo no va bien en el abdomen”, el cual lo lleva con un vendaje este torneo y ya le ha dado problemas antiguamente. De cara a Kyrgios tiene 48 horas para recuperarse un Nadal que ha ganado al australiano los últimos tres partidos entre ambos y tiene un 6-3 a favor, entre ellos dos partidos en Wimbledon para el español.
Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.84