La crisis económica y social, la fuerte subida de precios, las huelgas y paros de los transportistas, el desabastecimiento, su negativa a bajar los impuestos y la visible división en su Gobierno pasan factura al presidente Pedro Sánchez.
La encuesta se hizo entre el 4 y el 6 de abril, con un total de 1.000 entrevistas.
Los populares crecen incluso en estimación de voto respecto a los meses previos. Según el último barómetro de GAD3 para ABC, el PP ganaría las elecciones generales y sumaría mayoría absoluta con Vox y con Ciudadanos.
El trabajo de campo se hizo después del congreso del PP en Sevilla, los días 1 y 2 de abril, en el que Feijóo resultó elegido presidente nacional con el 98,35 por ciento de los votos. A la vista de los resultados de la encuesta, el efecto ha sido claramente positivo para los intereses del Partido Popular.
El PP partía de una situación crítica debido a la crisis interna. En febrero, pocos días después de la implosión del partido por el choque interno de Génova con Ayuso, ‘Nius’ publicó un barómetro de GAD3 donde se reflejó el batacazo de los populares. Los electores castigaban al partido, que caía al 22,2 por ciento de estimación de voto, con 87-91 diputados, muy por detrás del PSOE, que pasó a la primera posición, con un 31,9 por ciento de voto estimado y 126-130 diputados.
Además, Vox se acercó al PP al lograr un 18,8 por ciento y 67-71 escaños. Hay diputados del PP en el Congreso que aseguran que en los días posteriores, cuando Casado se enrocó y alargó la agonía, la situación empeoró aún más en las encuestas: "Llevábamos camino de quedarnos en 18 o 20 diputados, habría sido el fin", dijo un dirigente.
Ahora, ya con un presidente nacional nuevo y con la etapa de Casado superada, el PP se recupera en las encuestas a la misma velocidad con la que cayó.
Los populares lograrían un 29,4 por ciento de voto, y una horquilla de 124-128 diputados en el Congreso. Son 7,2 puntos más que en febrero, pero también supone un crecimiento respecto a los meses previos, ya que en diciembre registró un 28,5 por ciento, en una tendencia a la baja que se mantenía desde julio del año pasado. El PP, que adelantó al PSOE tras la moción de censura en Murcia y las elecciones de Madrid, empezó a perder terreno cuando se visualizó el choque de Génova y Ayuso.
Por primera vez en siete meses, la tendencia cambia para el PP y vuelve a subir. Si las elecciones se celebraran ahora, Feijóo sería presidente del Gobierno, eso sí, con el apoyo de Vox. El partido de Santiago Abascal consigue una estimación de voto del 15,4 por ciento, con un margen de 51 o 53 diputados. Lo que ganó por la crisis del PP en febrero lo pierde en bloque, incluso un poco más. En diciembre, los de Abascal alcanzaron el 17,1 por ciento con 56 diputados, es decir, 1,7 puntos más que en este momento.
PP y Vox podrían sumar mayoría absoluta, al obtener entre 175 y 181 diputados. En la horquilla más pequeña se quedarían a un escaño, sin contar lo que sucediera con los dos diputados de Navarra Suma.
En todo caso, Feijóo tendría que aceptar el pacto con Vox. El líder del PP está insistiendo estos días en que su objetivo es lograr un partido de mayoría clara y no ser ‘bisagra’. Pero la realidad, por ahora, es otra, necesita a Vox.
En el centro-derecha pueden sumarse el escaño que lograría Ciudadanos y el que obtendría Coalición Canaria. En total, este bloque tendría entre 179 diputados y 185, en un Congreso que sitúa la mayoría absoluta en 176 asientos.
El partido de Inés Arrimadas resucitó algo en febrero, hasta el 3,7 por ciento de voto, pero vuelve a hundirse con la recuperación del PP. Sobrevive con un solo diputado y un 2,2 por ciento de estimación de voto.
LA IZQUIERDA SE CAE
En la izquierda, el PSOE vuelve a caer por debajo de los cien escaños. En las generales de noviembre de 2019, fue el primer partido de España con 120. El declive fue constante y según la serie histórica de GAD3, a partir de mayo de 2021 cedió el primer puesto al PP. Lo volvió a recuperar el mes de febrero pasado, pero parece que de forma excepcional.
Los socialistas tendrían en este momento entre 96 y 100 escaños. Su socio de Gobierno, Unidas Podemos, consigue una estimación de voto del 10,7 por ciento, con 26-28 escaños.
A los ministros Yolanda Díaz, Ione Belarra, Irene Montero y Alberto Garzón les ha favorecido dentro de su electorado potencial el mensaje del ‘no a la guerra’ y sus diferencias con Sánchez, y ganan casi dos puntos en mes y medio.
La coalición de Gobierno sumaría entre 122 y 128 escaños. El PP podría obtener más diputados que el PSOE y Unidas Podemos juntos, algo que marca claramente la diferencia respecto al resultado de las elecciones de noviembre de 2019. Entonces, PSOE y Unidas Podemos llegaron a 155, frente a los 89 del PP.
Si se incluye en ese bloque de izquierdas a Más País, la formación de Íñigo Errejón, llegarían a 125 o 131 diputados. Nada que ver con los 158 de 2019. El bloque de centro-derecha, con PP, Ciudadanos y Vox, más Navarra Suma, llegó a 153 diputados en 2019, y ahora estaría, con esos mismos partidos, en un horquilla de entre 178 y 184. La diferencia actual de esos dos bloques supera los 50 diputados, a favor del centro-derecha.
LOS SOCIOS DE INVESTIDURA
Sánchez tiene otros socios más allá del Gobierno de coalición, pero la mayoría seguiría lejos. Uno de sus socios preferentes esta legislatura es Bildu, repetiría los cinco diputados que tiene en la actualidad, y que le permiten tener grupo parlamentario propio en el Congreso. Otro de los aliados de Sánchez, los independentistas de ERC, repetirían ahora también con 13 diputados, aunque bajan ligeramente en estimación de voto:3,6 por ciento en 2019, frente al 3,1 por ciento ahora. El PNV obtendría 7 escaños.
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