Numerosos países -incluido Estados Unidos y la UE- han vetado la entrada de turistas internacionales desde Sudáfrica, donde primero se detectó la nueva variante, y sus países vecinos del sur del continente africano.
"Lo que estamos viendo en Sudáfrica y, recordemos, estoy en el epicentro, es muy débil. Para nosotros son casos leves", ha declarado a la cadena BBC. "Estoy bastante segura de que en Reino Unido", donde se han confirmado dos casos, "existe un pánico innecesario, aunque dentro de dos semanas podría estar diciendo lo contrario".
Poco antes, el ministro de Salud británico, Sajid Javid, llamó a la cautela tras avisar que existen motivos para pensar que las vacunas actuales son "menos eficaces" contra la ómicron y defendió las medidas de restricción anunciadas ayer por el primer ministro, Boris Johnson, entre ellas el retorno a la mascarilla.
"Es una aproximación proporcionada y equilibrada", ha explicado a Sky News, si bien reconoció que "todavía no se sabe gran cosa" más allá del hecho de que la Organización Mundial de la Salud (OMS), ha descrito la ómicron como una "variante de gravedad preocupante".
Respecto a las evoluciones de las últimas horas, Austria ha detectado su primer caso sospechoso de la variante en un viajero que regresó a Tirol en los Alpes desde Sudáfrica la semana pasada. Tras el chequeo inicial por parte del departamento de virología de Innsbruck, apareció sospecha específica de que podría tratarse de la nueva mutación del virus, según informaron las autoridades en un comunicado recogido por ORF. Sin embargo, la confirmación requiere una secuenciación adicional en los próximos días.
También se ha sabido que Filipinas prohibirá temporalmente los vuelos procedentes de siete países europeos hasta el 15 de diciembre en respuesta a la aparición de esta variante. Se trata precisamente de Austria, así como República Checa, Hungría, Países Bajos, Suiza, Bélgica e Italia, según el portavoz presidencial Karlo Nograles. Estos países se unen a Sudáfrica, Botsuana, Namibia, Zimbabue, Lesoto, Esuatini y Mozambique, informa la cadena filipina ABS-CBN.
El estado de Nueva York declara el estado de emergencia
El estado de Nueva York, en Estados Unidos, ha declarado el estado de emergencia como medida excepcional ante la aparición de la variante ómicron del coronavirus. La gobernadora del estado, la demócrata Kathy Hochul, ha sido una de las primeras funcionarias del país en tomar una decisión al respecto de la nueva variante del virus, tal y como apunta el diario The Hill.
Por su parte, el principal responsable de la lucha contra el coronavirus en el país, Anthony Faucci, ha reconocido este sábado que no le "sorprendería" que la variante ómicron estuviera ya en suelo estadounidense.
"No me sorprendería que estuviera. No lo hemos detectado aún, pero cuando hay un virus con este nivel de transmisibilidad y ya hay casos por viajes en Israel, Bélgica y otros países... cuando hay un virus así, es casi imposible que no se extienda por todas partes", ha afirmado Fauci en declaraciones a la cadena NBC.
El propio presidente estadounidense, Joe Biden, tildó esta decisión como una "medida de precaución" ante el rápido avance de esta variante, e invitó a los ciudadanos del país a que se vacunasen. "Necesitamos que más estadounidenses de todos los grupos de edad reciban esta protección que salva vidas", señaló. Además, Hochul está haciendo llamamientos a la población para que usen mascarilla, se vacunen y reciban dosis de refuerzo.
Israel cierra fronteras durante dos semanas
El Gobierno israelí ha anunciado el cierre de fronteras a los ciudadanos extranjeros durante dos semanas a partir de la noche del domingo en respuesta a la aparición de la nueva variante del coronavirus. Las autoridades israelíes han confirmado un caso de la nueva variante e investigan otros siete posibles casos, lo que ha motivado una reunión extraordinaria de casi tres horas del Consejo de Ministros celebrada este sábado para acordar nuevas restricciones.
Además, los organismos sanitarios del país están trabajando en la localización de otras 800 personas que podrían haber estado expuestas a la nueva variante. Así, el viceministro de Defensa, Alon Schuster, ha confirmado que, ante los primeros informes, se teme que ómicron es más infeccioso que las cepas anteriores. "La variante que se descubrió es preocupante (...) Parece que podría ser más contagioso, por lo que estamos tomando medidas lo más rápido posible", ha explicado el viceministro.
La medida está aún pendiente de su aprobación formal, pero prevé que los ciudadanos israelíes procedentes de cualquier país, incluidos los vacunados, deberán cumplir tres días de aislamiento tras su entrada en Israel.
Los viajeros que lleguen a Israel serán sometidos a una prueba PCR en el aeropuerto y deberán hacerse otro test tres días después, y solo después del negativo podrán salir de aislamiento. Los israelíes no vacunados deberán cumplir siete días de aislamiento y realizarse pruebas al inicio y al final del periodo. Los extranjeros que logren un permiso para entrar deberán cumplir cuarentena en hoteles controlados por el Estado.
Previamente, el Gobierno ha ordenado incluir en el listado rojo a 50 países del continente africano y que quienes salgan del país deberán declarar en la web del Ministerio de Sanidad que no viajan a estos países prohibidos. Hacerlo supone una multa de 5.000 shéquels (casi 1.400 euros). Entre estas naciones destacan en primer lugar las más meridionales, como son Lesoto, Botsuana, Zimbabue, Mozambique, Esuatini o Namibia, así como Sudáfrica -lugar en el que se ha detectado ómicron por primera vez-.
Esta lista de países de los que está prohibido viajar hacia Israel ha estado vacía durante cerca de seis semanas, ya que hasta ahora ninguna nación cumplía con las condiciones de riesgo marcadas por el Ministerio de Sanidad de Israel. Los israelíes procedentes de países del listado rojo deberán permanecer en un hotel de coronavirus hasta que den negativo. Solo entonces podrán desplazarse a su domicilio para una nueva cuarentena de una semana. El seguimiento de cualquier individuo que entre en el país será realizado por la agencia de inteligencia para el interior y los territorios palestinos, el Shin Bet.
Así, el primer ministro israelí, Naftali Bennett, ha ordenado al Gobierno la compra de kits de pruebas PCR diseñados para detectar con más fiabilidad y facilidad la nueva variante del coronavirus, tal y como apunta The Times of Israel. Además, el Gobierno ha aprobado nuevas restricciones como la reducción de 100 a 50 del número de personas que pueden participar en un acto sin necesidad de presentar el pasaporte COVID que demuestre su vacunación.
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