En una comparecencia en Moncloa junto al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha reconocido dificultades para hacer este nombramiento ya que ha planteado "trece nombres y hasta ahora no ha habido consenso de las partes", en referencia a Marruecos y al Frente Polisario.
"Es muy importante tener el consenso de las partes", ha subrayado, ya que el futuro enviado es quien "tiene que trabajar con ellas para relanzar el diálogo político".
Por ello, ha aprovechado para hacer un "llamamiento para que el próximo candidato sea bien acogido por las dos partes porque es absolutamente esencial relanzar el diálogo político para hacer frente a todas las frustraciones que existen por una crisis que aún no tiene salida".
El puesto permanece vacante desde que el expresidente alemán Horst Koehler dimitió en mayo de 2019, alegando motivos de salud. Bajo su mandato, el Gobierno de Marruecos y el Polisario, que controla la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), retomaron los contactos, pero la situación permanece estancada a día de hoy.
La potestad del nombramiento recae en Guterres que ha visto como todos los nombres que ponía sobre la mesa en este último año eran vetados por una de las dos partes. La ONU siempre ha defendido que buscar un sustituto a Koehler "no es tarea fácil" y en abril dejó claro que, si no hay aún un enviado, "no es por no intentarlo".
El último nombre que suena en las quinielas, y que el Polisario ya ha dicho que ve con buenos ojos, es el del diplomático sueco Staffan de Mistura, quien ya ha sido enviado de la ONU para Siria o Irak.
Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.52