Biden firmó el 20 de enero, el mismo día en que llegó a la Casa Blanca, el instrumento que sentaba las bases del retorno de Estados Unidos al acuerdo global más ambicioso hasta la fecha en materia medioambiental. Cuando se negoció en 2016, Biden era vicepresidente de Estados Unidos y mano derecha de Barack Obama.
"Hoy es el día", ha proclamado el enviado especial para el clima de la Administración norteamericana, John Kerry, quien ha subrayado en Twitter la importancia de los "esfuerzos globales". "Ningún país puede librar esta lucha por sí solo", ha advertido.
Por su parte, el secretario de Estado, Antony Blinken, ha defendido que el Acuerdo de París "es un marco sin precedentes para la acción global", clave para "evitar un calentamiento planetario catastrófico" y paliar los impactos de un cambio climático que "ya estamos viendo".
"Atajar las amenazas reales del cambio climático y escuchar a nuestros científicos está en el centro de nuestras prioridades de política interior y exterior. Es vital en nuestras discusiones sobre seguridad nacional, migración, esfuerzos sanitarios internacionales y en nuestra diplomacia económica y conversaciones comerciales", ha añadido.
Biden ha convocado para el 22 de abril una cumbre de líderes mundiales para hablar precisamente de este desafío; foro que servirá de preámbulo para la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático de Naciones Unidas que acogerá Glasgow en el mes de noviembre.
Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.116