La denominada operación 'Maradona', llevada a cabo por agentes del Grupo de Atracos de la Comisaría Provincial de Málaga, se inició a raíz de la denuncia de los familiares de una de las víctimas. Los denunciantes informaron de que habían recibido llamadas y mensajes por teléfono, donde un pariente les alertaba que estaba retenido junto a otra persona y les instaba a reunir urgentemente importantes sumas de dinero para saldar una deuda "por un negocio fallido".
Según las pesquisas, las personas retenidas no estaban incomunicadas por completo, ya que, de otro modo, los secuestradores tendrían más difícil obtener el dinero que demandaban. De hecho, los captores controlaban las llamadas que hacían las víctimas a sus allegados, incluso se sumaban a la conversación puntualmente, para amenazarles y advertirles de que la vida de aquellas estaba en serio peligro.
Continuando con las indagaciones, los investigadores constataron cómo los captores habrían presionado al entorno de las víctimas para que solicitaran un crédito con el que saldar las cuentas; en esta operación, se emplearía la nómina de la secuestrada y, como aval, un inmueble de un familiar del varón retenido. Los deudores responderían a partes iguales al préstamo.
Finalmente, las arduas gestiones de la Policía frustraron las intenciones de los prestamistas, que resultaron detenidos, y permitieron localizar y liberar a las víctimas, retenidas tres días en una vivienda del barrio de García Grana. De los hechos conoce el Juzgado de Instrucción Número 11 de Málaga.
Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.103