![[Img #102008]](https://madridpress.com/upload/images/08_2020/551_podem21cxaj.jpg)
La judicialización se produce después de que el fiscal, Miguel Ángel Torres Morato, aprecie dos tipos de delito en los servicios facturados a Neurona y sopesa que el contrato pudo ser simulado.
Según documentos internos remitidos a la sección de fiscalización del departamento de partidos políticos, a los que ha tenido acceso la Cadena SER, el fiscal entiende que hay “hechos que permiten fundamentar la existencia de indicios de la comisión de un delito de fraude electoral (Art. 149.1 de la LOREG) y otro de falsedad en documento mercantil (Art. 392.1 y 390.1 del Código Penal). “Dado que este tribunal carece de competencias para el conocimiento de tales infracciones penales”, continúa, pide que dichos pagos a Neurona se investiguen vía penal.
Para el fiscal, los 290.000 euros facturados a Neurona analizados durante la fiscalización de los comicios del 28-A “no tienen consideración de gasto electoral” (artículo 130 de la LOREG) y, por tanto, no han sido admitidos como “susceptibles de ser financiados con subvenciones electorales”.
Al fiscal también le llama la atención que Neurona Consulting se inscribiera en el registro mercantil el 19 de marzo de 2019, unos 15 días antes de facturar a Unidas Podemos. O el hecho de que “no coincide su objeto social con las prestaciones contratadas”.
La Fiscalía considera que el contrato sellado con Neurona pudo ser simulado y, por tanto, concurrirían dos tipos de delitos: uno de fraude electoral y otro de falsedad documental. Esta valoración adquiere una gran relevancia, ya que es la primera vez que el ministerio público duda de las cuentas de la fuerza política liderada por Pablo Iglesias y pide que se investigue. Además, ahonda en las sospechas vertidas por el propio Tribunal de Cuentas en su último informe sobre los comicios del 28-A, donde rechazó subvencionar como gasto electoral la facturas con dicha consultora al no haberse acreditado “suficientemente” que elaborara los vídeos de campaña y los carteles de publicidad que dice que le hizo.
"HUMO"
En ese documento, el órgano fiscalizador detallaba que se había solicitado al partido “sucesiva información” sobre estas facturas, y que aportara un “presupuesto detallado” con los distintos servicios prestados y el valor económico de cada uno de ellos. Podemos envió un contrato por “importe de 363.000 euros, firmado electrónicamente el 6 de mayo de 2019″. El Tribunal mostró entonces sus dudas: la factura de ese contrato se había firmado el 5 de abril de 2019; en el acuerdo no consta una “valoración económica individualizada de lo contratado”; y la empresa proveedora (Neurona Comunidad S. L.) se había inscrito en el registro mercantil el 19 de marzo de 2019, “no coincidiendo su objeto social con las prestaciones contratadas”.
En esa línea, durante su declaración ante el magistrado Juan José Escalonilla en la causa abierta en el juzgado 42 de Madrid, el antiguo abogado de la formación, José Manuel Calvente, también ha insistido en que esos trabajos fueron “humo” y que empleados del partido le contaron que “estaban haciendo cosas para Podemos y las estaba facturando Neurona”, una consultora mexicana que ha trabajado para fuerzas de izquierdas en América (como el expresidente boliviano Evo Morales) y que habría constituido en España en marzo de 2019 la sociedad limitada Neurona Comunidad para este proyecto con Podemos. Según narró el antiguo abogado de la formación, el exgerente del partido, Pablo Manuel Fernández, le trasladó “sospechas” de que esos “contratos simulados” tenían como objetivo realizar pagos en otros países o, incluso, pagar a personas que en su día dieron dinero a Podemos para su creación.
Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.84