Pero Sánchez, además de ese trato de favor en el Senado, tienen muchas ventajas sobre Feijóo. Tiene el poder, tiene la maquinaria de la Administración Central del Estado y tiene el Boletín Oficial del Estado. Tiene la mayoría en el Congreso que le permite -aunque sea siempre a cambio de más dinero, más cesiones o más renuncias, y también de ignorar o eludir los informes de organismos como el Consejo de Estado o el Propio Consejo del Poder Judicial- hacer leyes que van a cambiar la sociedad y que será difícil, aunque imprescindible, que el PP se comprometa a cambiarlas si llega al poder como la ley trans, la de secretos oficiales, la del aborto, la de la eutanasia, la de memoria democrática, la reforma educativa, etc. Sánchez tiene, sobre todo, gracias a los fondos europeos y al aumento de la recaudación tributaria, mucho más dinero que ningún otro Gobierno de la democracia, que puede gastar tratando de reducir desigualdades, pero sobre todo "regando" a colectivos que son potenciales votantes.
Sánchez tiene la ventaja de que puede presentar unos Presupuestos inviables, como han criticado la AIREF y el Banco de España, hinchando los ingresos, y aumentando desmesuradamente el gasto público -también la deuda y el déficit- hasta finales de 2023, con la excusa de ayudar a los más desfavorecidos, porque en esa fecha o gana las elecciones y entonces cambiará su política económica o le dejará el muerto al PP, que tendrá que llamar a todos a apretarse el cinturón.
Sánchez tiene el CIS en su mano, las empresas públicas y algunas privadas, con militantes fieles al mando, y puede cambiar, sin negociar con nadie, a quien manda en el Consejo de Estado o en RTVE para asegurarse "la mejor información" en tiempos de crisis.
Sánchez tiene la ventaja de que puede decir una cosa hoy y otra mañana sin sonrojarse; de que sus barones no se atreven, con leves excepciones a moverse, salvo cuando ven peligrar su futuro; de que los viejos líderes no van a decir nada en su contra para no dañar al PSOE; de que los sindicatos están callados y dóciles para no perder sus privilegios ni dañar el futuro de la izquierda; de que sus socios de gobierno y de investidura saben que no pueden tener un mejor escenario y que con un Gobierno de derechas todo sería peor para ellos -con la excepción del PNV que sabrá virar para seguir gozando del favor del poder-; de pactar con los independentistas catalanes para que no se cumplan las sentencias de los tribunales; de romper con Argelia y dar a Marruecos todo el poder, incluso poniendo en riesgo Ceuta y Melilla; de expulsar ilegalmente a migrantes cuando antes defendían lo contrario; de que los empresarios piensan más en pelearse entre ellos que en influir en el poder político con datos, propuestas y compromisos.
¿Y qué tiene Feijóo? Además de intervenir con inteligencia, y no al pie de lo que le marque Sánchez, en los foros políticos, el PP necesita algo más: un proyecto de país contra la crisis, que debería ser compartido con muchos más, un compromiso concreto para luchar contra la degradación creciente de las instituciones y una estrategia inteligente contra las inmensas ventajas de Pedro Sánchez. De momento, gana Sánchez.
Rufino Soriano | Martes, 25 de Octubre de 2022 a las 19:15:07 horas
Sí, todas esas ventajas son ciertas. Y alguna más, como la de poder viajar en Falcon con cierta frecuencia. Pero, ¿no se dan cuenta muchos españoles (ah, y españolas, que diría uno de izquierdas) de todos los beneficios que nos está proporcionando el actual -y no sabemos hasta cuándo- Presidente del Gobierno gracias a todas las ventajas que ha? ¿Qué estaría ocurriendo en España si en vez de él nos gobernara o gobernase un cantamañanas cualquiera? ¿Se darían gratis bonos culturales de 400 € a cualquier mindundi que cumpla 18 añitos en este año, fuese a haber o no elecciones? ¿Se estarían tramitando leyes y más leyes en beneficio del orden y el progreso? Pues eso. Así es que no se hable más. Qué bueno es / el Gobierno de don Pedro / gracias a él, / como su asesor yo medro. / Y en los próximos comicios / a él hemos de votar / para evitar estropicios / que nos podríamos topar. ¿O no?
Accede para responder