El problema que tiene Sánchez es que no acierta a entender que cada día que pasa crece el rechazo a su forma de gobernar. No le pitan por ser "un presidente socialista" como proclamaba en la televisión pública uno de los periodistas entregado a la causa. Antes de iniciarse el desfile, Emiliano García-Page, el presidente de Castilla La Mancha que es un veterano dirigente socialista estaba tranquilamente tomando un café y la gente le saludaba y nadie le pitó en ningún momento. A Sánchez no le silban por ser socialista, el rechazo se produce porque hace o promueve cosas que a mucha gente le parecen mal.
La última se ha sabido hace unas horas y es grave. Resulta que según ha revelado en un entrevista Perè Aragonés, el presidente de Cataluña, Pedro Sánchez se comprometió con él a no recurrir el decreto de la "Generalitat" ni la ley que el "Parlament" aprobó para esquivar la sentencia del Tribunal de Justicia de Cataluña que obliga a impartir un 25% de la enseñanza en castellano. Como en España todo acaba sabiéndose, ahora nos enteramos por boca de Aragonés que Sánchez y él llegaron a este acuerdo "para -según sus palabras- generar confianza entre las dos partes" en el marco de la llamada mesa de diálogo "bilateral" entre el Gobierno de España y la Generalidad de Cataluña.
Sánchez es así. Se diría que no acierta a conformarse con ser el gestor y no el propietario del Estado. Como digo, se trata de un hecho grave porque la normativa improvisada por el gobierno catalán para impedir la aplicación de la sentencia judicial que obliga a impartir un 25% de la enseñanza en castellano está recurrida ante el Tribunal Constitucional. Fue el propio Tribunal Superior de Justicia de Cataluña quien las recurrió planteando una cuestión de inconstitucionalidad por entender que dichas normas además de vulnerar el Estatuto de Autonomía y el derecho fundamental a la educación comportan una infracción del Art.3 de la Constitución que, como es sabido, proclama que el castellano es la lengua española oficial del Estado y todos los españoles tenemos el deber de conocerla y el derecho a usarla. Que sepamos, ésta ha sido la última de Pedro Sánchez. Pero hay más. Y luego se pregunta por qué le silban.
Rufino Soriano Tena | Sábado, 15 de Octubre de 2022 a las 12:15:02 horas
Don Fermín, hay tanto que hablar de la cosa esta de la lengua… Pero si usted o algunos de sus lectores quieren o anhelan -por no decir desean- profundizar sus conocimientos acerca del tema de la sinhueso, bueno será que les pidan a Google la referencia del trabajo “¿Catalán? ¿Español? ¿Los dos?” y lo lean atentamente. Y con esa lectura y tras comprobar si es verdad o no eso de que ahora el señor Perè Aragonés va y dice que el actual -y no sabemos hasta cuándo- Presidente del Gobierno de España, Doctor don Pedro Sánchez, se comprometió con él a esas cosas referentes al lenguaje, jerga o jerigonza; tras comprobar eso, ya estarían en condiciones -a mi juicio- de erigirse en expertos en el tema para poder decirnos qué hay del asunto. Ya que además, si no, nuestro Presidente podrá acogerse a aquello de “si dicen que dizan, en no fuéndolo”. ¿Me comprenden? ¿O no?
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