El primer set arrancó con las ideas muy claras por parte de ambos tenistas. Excepto una pelota de break para Berankis con 2-2 en el marcador y otra para Nadal en el 4-4, el partido seguía una tónica muy equitativa con dos jugadores muy seguros al servicio y con una gran confianza.
En los momentos claves Nadal apretó para conseguir la primera manga. La segunda manga dio comienzo de forma opuesta. Tras dos juegos placenteros, Berankis conseguía romper con varios saques endebles del español para ponerse 2-1 y servicio. Nadal pudo revertir la situación, pero deshechó hasta dos pelotas cuando parecía que volvía al 2-2 en el marcador.
El lituano hacía el 3-1 con una remontada (15-40) y complicaba el set en sobremanera a Nadal. El de Manacor no iba a salirse del partido y cerraba su servicio (3-2) con algunos apuros para después romper el servicio de su rival (3-3) con un juego magistral del español conectando derechas muy largas y algún revés cruzado de mucho mérito.
El manacorí reincidía en lograr juegos al saque con cierta complicación (5-4) y se llevaba para su lado del campo el segundo parcial tras errar hasta tres bolas de set al resto ante un combativo Berankis (6-4).
Las sensaciones no eran del todo buenas a pesar de adjudicarse los dos primeros sets. Nadal sufría mucho al servicio y Berankis lo iba a aprovechar en el primer juego rompiendo el saque del español a las primeras de cambio (0-1). Desde ese momento, las roturas desaparecieron en el set.
Solamente tendría una opción el lituano para colocarse 4-1 en el marcador, pero el número 3 del mundo no estaba por la labor de tirar la toalla con tanta facilidad (3-2).
Nadal lo intentó, aunque fue incapaz de recuperar el servicio perdido y finalmente Berankis se aplicaba su primer parcial (3-6) como ya le ocurriera al mejor tenista español hace dos días ante Cerundolo.
Nadal no podía relajarse y subió el nivel al inicio de la cuarta manga. Primero con un saque cómodo (1-0) y después con un break espectacular con dos 'passing shots' marca de la casa (2-0).
Sin dejar que el lituano pensase en demasía, Rafa desactivó a su rival al saque y colocaba el 3-0 en apenas quince minutos de juego. Con el marcador muy controlado y ventaja al saque para el lituano, el partido tuvo que suspenderse por una fuerte tromba de lluvia que obligó a esperar 45 minutos hasta la reanudación del partido con el techo sobre el cielo londinense.
A la vuelta del diluvio, Berankis cerraba su servicio con un 'ace' (3-1) y el doble campeón de Wimbledon también aseguraba el saque con mucha consistencia desde fondo de pista (4-1).
La táctica de Nadal estaba clara: salir a por el partido a pesar del parón. El de Manacor se llegó a poner 0-30 al resto, pero un magistral Berankis seguía insistiendo a pesar del marcador y terminaba remontando el juego (4-2).
Nadal no sufría ni un ápice con el saque y terminó clausurando un duelo pasado por agua con un gran servicio (5-2) y otro inmaculado minutos después (6-2).
El español se verá las caras con el italiano Sonego en cuarta ronda. El Grand Slam número 23 sigue más vivo que nunca.
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