Del sexteto de clubes ingleses, solamente se espera la confirmación del Chelsea. No obstante, diversos medios de comunicación británicos, entre ellos 'The Guardian', dan por sentado de que el club se pronunciará en las próximas horas.
La decisión de los clubes británicos, que supone un golpe para los promotores del proyecto, se presenta luego de manifestaciones de parte de aficionados, reacciones de jugadores, exjugadores y técnicos (como fue el caso de la plantilla del Liverpool, el exjugador David Beckham y el entrenador del Manchester City, Josep Guardiola) que se pronunciaron en contra de la iniciativa.
Adicionalmente, el anuncio sobre la creación de la Superliga europea de fútbol tomó connotaciones políticas y desde el 19 de abril el primer ministro británico, Boris Jonhson, se había pronunciado en contra del torneo por lo que amenazó (el 20 de abril) con tomar medidas legislativas para evitar el desarrollo de este.
Sobre la noche londinense, Johnson expresó satisfacción al conocer la intención del Chelsea y el Manchester City de apartarse de la competición.
"La decisión de Chelsea y Manchester City es, si se confirma, absolutamente la correcta y los felicito por ello. Espero que los otros clubes que participan en la Superliga europea sigan su ejemplo", escribió Johnson en un mensaje a través de la red social Twitter.
Más temprano, el entrenador del Manchester City, el español Pep Guardiola, había manifestado que el formato del torneo no iba en sintonía con los principios del deporte y cuestionó la decisión de los promotores de dejar algunos clubes fuera del torneo.
“La gente adecuada tiene que aclarar, tienen la obligación, tienen el deber de hacerlo lo antes posible, hoy mejor que mañana, mañana mejor que pasado mañana (…) Es un problema mundial y donde es necesario aclarar cuál es la situación que va a venir, los beneficios y por qué tomaron la decisión de los equipos que van a jugar (…) ¿Por qué el Ajax de Ámsterdam, que tiene cuatro o cinco Champions League, no puede estar ahí?”, dijo Guardiola.
EL BARCELONA DUDA
El proyecto, que tenía el impulso de Florentino Pérez (presidente del Real Madrid y presidente de la recién conformada Superliga) y otros como Andrea Agnelli, presidente de Juventus y expresidente (tras su dimisión) de la Asociación de Clubes Europeos (ECA por sus siglas en inglés) reúne, además de los ingleses, a Real Madrid, Atlético de Madrid y Barcelona (España) y Juventus, Internazionale y Ac Milan de Italia.
No obstante, representantes de la asociación ‘Seguiment FCB’, un colectivo formado en 2015 para defender a los socios del FC Barcelona, se pronunció e indicó que la participación de los blaugrana estaba sujeta a la aprobación de los socios o la Asamblea de Compromisarios.
"Seguiment FCB se compromete a hacer todo lo posible para que la entrada del Barça como club fundador de la nueva Superliga de fútbol sea debatida en profundidad y aprobada democráticamente por su masa social antes de convertirse en definitiva. La decisión no puede ser firme hasta, como mínimo, la ratificación de la Asamblea de Compromisarios, tal como dicta el sentido común", se lee en parte de un comunicado emitido por el colectivo.
ADVERTENCIA DE LA FIFA
Tal como se esperaba, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, se pronunció respecto al torneo un día después de que el presidente de la UEFA, Aleksander Ceferin, emitió duras advertencias en contra de los clubes y los jugadores que participen en el torneo.
"Desaprobamos enérgicamente (…) Si algunos (clubes) siguen su propio camino, entonces deben vivir con las consecuencias de su elección, o estás dentro o fuera. No puedes estar mitad dentro y mitad fuera", dijo Infantino en el congreso de la UEFA celebrado en Suiza.
Por otra parte, un tribunal administrativo de España, donde se resuelven disputas corporativas, emitió un fallo preliminar en el que señala que “la FIFA y la UEFA no pueden detener el derecho de 12 clubes a formar la Superliga”, publicó la agencia de noticias Reuters que agrega desconocer si la decisión tiene alguna implicación en dos organismos que tienen sede en Suiza.
Por su parte Jonas Baer-Hoffmann, secretario general de FIFPRO (organización que defiende los derechos de los futbolistas), señaló que, si bien “la Superliga podría perturbar el panorama económico del fútbol europeo”, rechaza las amenazas de Ceferin de impedir que los futbolistas que disputen el torneo representen a sus países.
“Defenderemos a los jugadores y nos aseguraremos de que se les permita representar a su país, que es algo que hacen con mucho orgullo y mucha pasión (…) Es obvio que los jugadores están siendo utilizados como una herramienta de apalancamiento en esta pelea, lo cual es incorrecto", dijo.
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