El líder de Podemos ha sido cuestionado por la diputada 'popular' María García, quien ha lamentado que la vicepresidencia segunda mantuviera entre el 5 y el 29 de marzo un protocolo para estos centros que, a su juicio, "se quedó desfasado" según iba avanzando la pandemia. A su juicio, las órdenes y guías que puso en marcha Iglesias contenían medidas "difíciles de cumplir" porque el vicepresidente "olvidó" que estas residencias "no son hospitales, sino hogares".
García ha recriminado a Iglesias que permitiera que el personal de estos centros continuara trabajando a pesar de los contagios y que no actualizara las medidas sabiendo que "el 49% de las residencias, por tamaño, tiene problemas para aislar" a los residentes contagiados. "Y cinco semanas después siguen sin llegar los equipos de protección y los test", ha declarado, antes de señalar que "es difícil" la situación que está viviendo el país, pero "aún más difícil es hacerlo todo mal".
El vicepresidente, por su parte, ha respondido que su labor ha sido "declarar esenciales" estos centros para que "tengan la misma consideración que los hospitales" y sus profesionales "la de los sanitarios". Esto implica, según ha indicado, que son un grupo prioritario a la hora de recibir material y protección, además de estar incluidos dentro del colectivo con flexibilidad para la contratación ante la crisis. Además, ha indicado que se han destinado 300 millones de euros para que las comunidades autónomas puedan afrontar estas nuevas contrataciones.
"Esta crisis ha puesto encima de la mesa los recortes, la privatización y las condiciones de precariedad de los servicios sociales", ha declarado el vicepresidente segundo, antes de señalar que, "ojalá" el PP llegara a un acuerdo con el Gobierno para que "nunca más se recorte o se privaticen" estos servicios y "se ponga en riesgo la vida de los mayores".
"NO DEFENDER LA RENTA MÍNIMA ES ANTIPATRIOTA"
Por otra parte, Iglesias ha contestado a las críticas de Vox sobre el Impuesto Mínimo Vital (IMV) anunciado por el Gobierno, asegurando que "no defender una iniciativa" como esta "es antipatriota" y "de los contrarios al interés de España".
Iglesias ha reprobado que la formación de Santiago Abascal se haya referido en público al IMV como "la paguita". A su juicio, "la paguita es lo que recibió Santiago Abascal de Esperanza Aguirre y no porque no llegara a fin de mes o necesitara llenar la nevera", sino que era "un sueldazo para crear chiringuitos para atacar la democracia española". "Vox no es un partido español", ha asegurado el vicepresidente segundo del Gobierno.
El responsable de Derechos Sociales y Agenda 2030 ha sido cuestionado durante la sesión de Control del Congreso por la diputada de Vox Inés María Cañizares, sobre la propuesta de renta mínima que planea el Ejecutivo y que, a su juicio, es un intento de Iglesias de imponer "la pobreza" como han hecho "los líderes comunistas en Cuba o Venezuela". "Hasta repartiendo ayudas envenenan", ha declarado Cañizares.
La representante de Vox ha acusado al Ejecutivo de "dejar atrás a más de 20.000 almas en esta crisis", de tener a trabajadores sin cobrar este mes "porque no se han resueltos sus ERTEs" o de obligar a los autónomos a cerrar sus negocios "sin cobrar el prometido subsidio". "Y viene ahora a prometer dádivas propias de regimenes totalitarios, sin haber pagado aún su cuenta a los españoles", ha apuntado la diputada.
UN SENDERO "TENEBROSO" HACIA EL CHAVISMO
Cañizares cree que Iglesias está actuando como Chávez y Maduro y se "aprovecha de la tragedia" para presentarse "como salvador mesiánico y revolucionario de una patria a la que no tiene ni el valor de llamar por su nombre". En este sentido, ha acusado al líder de Podemos de ejercer política económica comunista "de manual" y cree que ha "iniciado un sendero tenebroso hacia el chavismo" para "transformar democracia en régimen totalitario" repartiendo "ayudas envenenada" que, a su juicio, "llevan a la pobreza".
Antes estas declaraciones, Iglesias ha aclarado que el IMV será una ayuda que permitirá a muchas familias "llenar la nevera" y que, además, repercutirá en la economía del país de forma directa porque "va a ir al consumo" y "mantendrá la demanda" del país.
En su intervención, el vicepresidente segundo ha lamentado que Vox no apoye ayudas como esta demuestra que la formación "no es un partido español". "Con sus apellidos compuestos y orígenes aristocráticos no son un partido español, sino que defienden los intereses de los que no tienen más patria que su dinero", ha concluido Iglesias.
Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.14