Asume el lenguaje del independentismo en su discurso
Sánchez apela al diálogo para resolver el "conflicto catalán" y critica la "deriva judicial"
El presidente del Gobierno en funciones y candidato a revalidar el cargo, Pedro Sánchez, ha asegurado en el debate de investidura que para resolver el "conflicto catalán" la Ley "por sí sola no basta". Ha defendido el diálogo "dentro de la Constitución" para "superar la deriva judicial" que, ha dicho, "tanto dolor ha causado en la sociedad catalana y española" y de la que culpa al PP. Sin embargo, no ha mencionado la consulta pactada con ERC, el partido de Oriol Junqueras.
Pedro Sánchez ha culpado al Gobierno anterior de la crisis en Cataluña asegurando que se trata de una "crisis heredada", pero que asume con "lealtad institucional" para devolverla a la política "dejando atrás la judicialización que tanto dolor ha causado en la sociedad catalana".
El candidato socialista ha defendido que en España no existe un único mode de vivir la identidad nacional, pero cree necesario compatibilizar los sentimientos diversos bajo unas mismas reglas de respeto.
"NO SE VA A ROMPER ESPAÑA", DICE
Sánchez ha defendido este sábado durante el inicio de su discurso para ser reelegido como jefe del Ejecutivo que "el PSOE es un partido español formado por compatriotas".
Así lo ha asegurado desde la tribuna del Congreso, poco después de comenzar la sesión de investidura, y antes de avisar a la derecha de que "se equivoca al cuestionar el compromiso de la izquierda con España".
Precisamente, Sánchez ha querido dejar claro con sus primeras palabras que si resulta reelegido presidente del Gobierno, "no se va a romper España" ni la Constitución, sino "el bloqueo".
"Buenos días. No se va a romper España. No se va a romper la Constitución. Se va a romper el bloqueo al Gobierno progresista democráticamente elegido por los españoles", ha defendido el candidato a la Presidencia del Gobierno.
MESA DE DIÁLOGO BILATERAL
En su discurso, Sánchez ha anunciado la mesa de diálogo bilateral que ha pactado con ERC para que se abstengan en la investidura, asumiendo así parte de las demandas de los independentistas catalanes, como también ha hecho al denominar "conflicto político" a la crisis en Cataluña. Pero no ha mencionado la consulta pactada con el partido de Oriol Junqueras.
"Crearemos una mesa de diálogo bilateral entre el Gobierno de España y el Gobierno catalán" ha anunciado al término de su primera intervención. El objetivo, ha dicho, es "debatir dentro del marco constitucional" y poner fin a la "confrontación territorial".
Sánchez también ha pasado de puntillas por el acuerdo alcanzado con el PNV para que este partido le preste seis votos en la investidura. Se ha limitado a decir que colaborará con el Gobierno vasco para transferir las competencias pendientes y también para renovar el Estatuto vasco, eso sí, "siempre dentro del marco constitucional". Lo que no ha mencionado han sido los cambios legales para adecuar la estructura del Estado que ha incluido en el pacto del PSOE con el PNV y que ninguno de los dos partidos ha especificado aún.
ESPAÑA FEDERAL Y DESCENTRALIZACIÓN TERRITORIAL
Durante su discurso, el candidato socialista ha dejado clara su apuesta por la "descentralización territorial" y ha mencionado la "España federal" dentro de una "Europa federal", aunque no ha llegado a anunciar expresamente la reforma constitucional que sería necesaria para lograr esa España federal.
Pero sí ha anunciado su intención de llevar a cabo una "clarificación" de las competencias entre el Estado y las autonomías, así como su participación en las decisiones del Estado y de éste en las decisiones de las comunidades autónomas que afecten al interés general.
Se ha comprometido a reunir con periodicidad anual la Conferencia de Presidentes y a sacar adelante el sistema de financiación autonómica y también el local, para lo que ha pedido colaboración a la bancada de la oposición.
"RECONOCER AL OTRO Y SUS RAZONES" PARA RESOLVER "CONFLICTO CATALÁN"
Al margen de estos compromisos, Sánchez ha dedicado buena parte de su discurso en materia territorial a defender el diálogo con Cataluña. Así, ha defendido que parta del "reconocimiento del otro" y de la "atención a sus razones" porque en su opinión, no hay otra forma de "resolver" este contencioso.
"No hay otra vía que a través de un diálogo que se desarrolle dentro de la Ley. La ley por sí sola tampoco basta. La Ley es la condición, el diálogo es el camino", ha precisado Sánchez, quien considera que para comenzar a trabajar "honestamente" hay que partir de dos premisas: un diálogo "honesto" y amparado por la seguridad que otorga el "marco legal".
Para ello ha propuesto "retomar" lo que considera la "única vía posible", la de la política, el diálogo, la negociación y el pacto, "amparado" ha dicho, por "nuestra Constitución".
Pero no ha citado en ningún momento la consulta que ha pactado con ERC para que los independentistas catalanes permitan su investidura. Se ha limitado a insistir en que el diálogo político debe retomarse en el momento en que los caminos se separaron y las razones y los argumentos dejaron de escucharse y los "agravios comenzaron a acumularse".
LA CULPA DE RAJOY Y EL DOLOR DE LA JUDICIALIZACIÓN
Su propuesta es "retomar la senda de la política, dejando atrás la judicialización del conflicto". De hecho, Pedro Sánchez ha culpado de esa judicialización y de la crisis catalana al Gobierno anterior de Mariano Rajoy asegurando que se trata de una "crisis heredada", aunque afirma que la asume con "lealtad institucional" para devolverla a la política "dejando atrás la judicialización que tanto dolor y fractura ha causado en la sociedad catalana y española".
No obstante, ha apelado también a la "responsabilidad" de todos los partidos presentes en el Parlamento de "arrimar el hombro para reconstruir la cohesión dañada". Algo que considera que se debe hacer en torno a propuesta de "España diversa que se enriquece en la pluralidad de sus identidades, lenguas, culturas y personas".
El candidato socialista ha defendido que en España no existe un único modo de vivir la identidad nacional y ha recordado que esa circunstancia era conocida por los padres de la Constitución, que lo plasmaron en el artículo 2 de la Carta Magna.
Ha dejado claro que "los sentimientos no pueden imponerse por la fuerza" y que la "clave" de la cohesión consiste en "compatibilizar sentimientos diversos bajo unas mismas reglas de respeto". En este sentido, ha apuntado que existe un sector amplio de la población catalana que tiene un sentimiento de "agravio" respecto de las instituciones centrales, que no siente reconocida y respetada su personalidad.
También ha mencionado que existe otro sector igualmente amplio de la población catalana que se siente "ignorado o tratado injustamente" por las instituciones de su propia tierra. Y además, en otros puntos de España, ha recordado el "rechazo" a las acusaciones que vierten algunos líderes independentistas sobre la España Constitucional.
PLANTEA NO IMPONER SINO QUE CAMBIEN AMBAS PERCEPCIONES
Él, ha señalado, se incluye entre estos últimos y ha añadido que todos estos sentimientos pueden tener "mayor o menor fundamento racional", pero los considera "innegables" y además, cree que se trata del resultado de la "incapacidad política y el abandono de anteriores Gobiernos" de la vía política para resolver un conflicto que, ha recalcado, cree que es "político".
Pero ha insistido en que los sentimientos "ni se imponen, ni se prohíben" y que la solución no llega por imponer una percepción sobre otra, sino por un "cambio de ambas percepciones".
El candidato socialista ha lamentado que durante demasiados años se hayan estado consumiendo las energías colectivas en tensiones políticas que tienen que ver con la vertebración del modelo de convivencia. Algo que, ha afirmado, ha propiciado debilidades y desgastes acumulados en el sistema autonómico que se deben "corregir".
Ha admitido que el problema no se resolverá súbitamente, porque se trata de un "problema largamente larvado", pero ha apostado por resolverlo con "paciencia y constancia, templanza y responsabilidad, generosidad y empatía".
DEFENSA DEL PSOE COMO PARTIDO ESPAÑOL
Esta defensa del diálogo para resolver la crisis de Cataluña ha venido precedida de una defensa del PSOE por parte de Pedro Sánchez. Tras recordar que representa a un partido con 140 años de vida, ha dejado claro que el PSOE es un "partido español, formado por compatriotas".
Algo que ha recalcado ante los abucheos de la bancada de la derecha: "si, lo repito, un partido español". Sánchez ha precisado que el PSOE ha contribuido con aciertos y con errores, a mejorar la vida de la sociedad y ha advertido a los partidos de derechas de que se equivocan al poner en duda el compromiso del PSOE con España.
Ha destacado que al PSOE le ha correspondido la formación del Gobierno por la voluntad de los españoles, que asumen el reto a pesar de las "zancadillas de la derecha" y les ha culpado de esperar a que sean otros los que aporten la solución: "No es nuestra historia, ha sido nuestro empeño tras elecciones 10 de noviembre", ha recalcado.
REFORMA LABORAL
Sánchez ha defendido la necesidad de derogar la reforma laboral y ha asegurado que existe "consenso sobre las cuestiones que tienen que ser derogadas" sobre esta reforma y "una mayoría parlamentaria que pueda garantizar esas modificaciones".
Sánchez ha asegurado que su Gobierno "cree firmemente en el diálogo y en el acuerdo social", y que por ello propone "reconstruir consensos rotos" y derogar esta reforma aprobada por el Gobierno de Mariano Rajoy en 2012.
A renglón seguido, ha reiterado su voluntad de aprobar un nuevo Estatuto de los Trabajadores "para afrontar los retos del siglo XXI" y ha encomendado al diálogo social tareas como "la simplificación y la reordenación" de las modalidades de contrato, el refuerzo de la causalidad de los despidos, eliminar el despido por absentismo laboral justificado y limitar la posibilidad de modificaciones unilaterales del contrato por parte de la empresa.
IMPUESTOS
Sánchez ha comprometido ante el Congreso que su futuro Gobierno evitará "cualquier aumento de la presión fiscal sobre las clases medias" en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF).
Así, ha subrayado que la subida en el IRPF que prepara "únicamente" afectará a "la base general para contribuyentes con rentas superiores a 130.000 euros". En el Impuesto de Sociedades, ha informado que elevará el tipo mínimo efectivo a las grandes empresas.
Entre las medidas de carácter fiscal, ha señalado que introducirá "límites rigurosos" al pago en efectivo, prohibirá el software de doble uso, impulsará la Unidad de Control de grandes patrimonios y ejercerá "un mayor control" sobre las sicav.
Asimismo, ha asegurado que su Gobierno revisará el régimen fiscal de cooperativas y sociedades laborales "de la economía social" para "recuperar la eficiencia tributaria en el fomento de este tipo de empresas".
ELEVAR LA INVERSIÓN EN SANIDAD
Sánchez se ha comprometido a elevar hasta el 7% del PIB la inversión en sanidad durante la presente legislatura. Asimismo, ha anunciado la eliminación progresiva de los copagos, la incorporación de la salud bucodental al SNS, la garantización de la sanidad universal y una ley de eutanasia.
"España debe alcanzar una inversión sanitaria equiparable a la media de los estado de la zona euro en esta legislatura de modo que logremos el 7% del PIB en 2023", ha enunciado el candidato a la presidencia del Gobierno en un discurso de investidura de casi dos horas de duración.
En el capítulo 8 de su programa de diez puntos, referido a la protección y ampliación de los derechos sociales, y destinado a "la consolidación de los derechos sociales, la defensa de lo publico, educación, la sanidad, la dependencia y los servicios sociales", Sánchez ha hecho referencia a las medidas sanitarias que tiene previsto implementar el Gobierno de coalición progresista si, como es previsible, sale adelante la investidura.
Así, ha desgranado la medidas que ha venido anunciado tanto en sus programas electorales para las dos últimas elecciones generales como en los acuerdos programáticos con Podemos, como son la eliminación progresiva de los copagos, "empezando por los pensionistas y hogares en riesgo de vulnerabilidad", la introducción "también de forma progresiva" de la atención a la salud budondental en la cartera del Sistema Nacional de Salud y avanzar en el blindaje de nuestro modelo público con la apuesta "clara y decidida" por gestión pública directa.
En esta misma línea, ha señalado que "el derecho a la protección a salud implica el acceso universal al Sistema Nacional de Salud, y por eso --ha precisado--, haremos algo pendiente desde 2012 y es extender el derecho a las personas ascendientes de países extracomunitarios reagrupadas por sus hijos e hijas con nacionalidad española, revertiendo las medidas implementadas en 2012 por la anterior administración".
También ha señalado que es preciso avanzar en ámbitos como marco estratégico de actualización de la Atención Primaria, el desarrollo del sistema de atención temprana, la integración de las necesidades de las enfermedades raras en la planificación global de la cobertura sanitaria y la revisión de la estrategia de salud mental.
En referencia a los profesionales, "el mejor capital del sistema sanitario", ha anunciado una mejora de sus condiciones "garantizando el cumplimiento de los acuerdos vigentes y promoviendo un programa de retorno de profesionales que trabajan fuera por los recortes impuestos por la anterior administración".
También ha apuntado la necesidad de "reorientar las políticas relativas a la industria farmacéutica priorizando la eficiencia y transparencia en la fijación precios".
REGULARIZACIÓN DE LA EUTANASIA
La regularización de la eutanasia también ha tenido, una vez más, un hueco en el discurso de investidura de Sánchez que, como ya hizo en el anterior del pasado mes de julio, se ha comprometido a regularizarla para garantizar "el derecho a una muerte digna".
Igualmente, se ha mostrado claramente contrario a la gestación subrogada. "La explotación reproductiva está prohibida en nuestra legislación por lo que vamos a actuar contra las agencias que ofrecen estos servicios a sabiendas de que están prohibidos", ha anunciado.
"Y vamos a asegurar una maternidad libremente decidida con una política de educación, prevención de embarazos no deseados, la facilitación de los últimos métodos anticonceptivos, la anticoncepción de urgencia y la interrupción voluntaria del embarazo a todas las mujeres y garantizando los tratamientos de reproducción asistida a todas las mujeres a través del Sistema Nacional de Salud", ha añadido.
Dentro de capítulo 5 de su programa, destinado a abordar el reto demográfico del país, Sánchez ha avanzado también que, entre otros servicios en las zonas más despobladas del país, se va a garantizar el acceso a la atención sanitaria a domicilio cuando no haya centro de salud en la localidad.
En su discurso, ha justificado sus medidas apuntando que, "junto a la justicia social, un proyecto progresista también se define por la defensa de los servicios públicos. Defendemos y defenderemos la economía social de mercado tal y como estipula la Constitución; es esencial pare generar riqueza social y prosperidad --ha reconocido--. Pero existen otros impulsos que también forman parte de la naturaleza humana, como son la generosidad, la solidaridad y la empatía. Por eso creemos en una economía social de mercado pero no en una sociedad de mercado porque no se pueden entregar al mercado bienes como la salud, la educación, la seguridad o el porvenir y la vida de las personas".
"Tanto como creemos en la iniciativa privada creemos en los servicios públicos universales como la educación y la sanidad --ha proseguido--, que han sufrido en la última década recortes que se han traducido un deterioro que se plasma, por ejemplo, en el aumento de las listas de espera, copagos o la externalización de servicios".
Asimismo, ha sido crítico con el patriotismo que se centra en los símbolos y las banderas cuando, a su juicio "el patriotismo es el reconocimiento del bien común. España para nosotros es la educación de nuestros hijos, las pensiones de nuestros mayores, el cuidado sanitario público de nuestro familiares, la comodidad en nuestros desplazamientos, la seguridad en las calles y los impuestos para pagar todo ello. Ese es el patriotismo social que representa la coalición de gobierno progresista".
FAKE NEWS
Sánchez ha anunciado su voluntad de impulsar una estrategia nacional de lucha contra la desinformación, además de desarrollar un plan de ciberseguridad. Sánchez ha citado las denominadas 'fake news' como uno de los fenómenos "más dañinos para la confianza".
"La mentira, la calumnia y la falsedad no son fenómenos nuevos, pero la irrupción de la digitalización ha perfeccionado su producción y facilitado su expansión", ha expuesto entre gestos de sorna y burla de los diputados de las bancadas de la oposición. Así, por ejemplo el presidente del PP, Pablo Casado, se llevó la mano al rostro, expresión con la que habitualmente se tilda a alguien de caradura.
El candidato socialista ha dicho que su propuesta de desarrollar una estrategia nacional de lucha contra la desinformación trabajará, según ha puntualizado, dentro del respeto "escrupuloso" a la libertad de expresión y de información.
Sánchez también ha señalado como propósitos del futuro Gobierno la creación de un plan de ciberseguridad y un foro nacional de ciberseguridad para el desarrollo tecnológico.
CAMBIO CLIMÁTICO
Sánchez ha apelado a la unidad en la lucha contra el cambio climático, que ha ocupado parte de su discurso. "La contaminación y el cambio climático no hace distinción entre la derecha y la izquierda. Ni siquiera distingue entre los que creen y no creen en sus efectos" ha argumentado al inicio de su intervención, por lo que ha reclamado "un pacto para reducir las emisiones de CO2 y que se establezca la obligatoriedad de establecer zonas libres de CO2 en todos los municipios mayores de 50.000 habitantes".
Pedro Sánchez ha culpado al Gobierno anterior de la crisis en Cataluña asegurando que se trata de una "crisis heredada", pero que asume con "lealtad institucional" para devolverla a la política "dejando atrás la judicialización que tanto dolor ha causado en la sociedad catalana".
El candidato socialista ha defendido que en España no existe un único mode de vivir la identidad nacional, pero cree necesario compatibilizar los sentimientos diversos bajo unas mismas reglas de respeto.
"NO SE VA A ROMPER ESPAÑA", DICE
Sánchez ha defendido este sábado durante el inicio de su discurso para ser reelegido como jefe del Ejecutivo que "el PSOE es un partido español formado por compatriotas".
Así lo ha asegurado desde la tribuna del Congreso, poco después de comenzar la sesión de investidura, y antes de avisar a la derecha de que "se equivoca al cuestionar el compromiso de la izquierda con España".
Precisamente, Sánchez ha querido dejar claro con sus primeras palabras que si resulta reelegido presidente del Gobierno, "no se va a romper España" ni la Constitución, sino "el bloqueo".
"Buenos días. No se va a romper España. No se va a romper la Constitución. Se va a romper el bloqueo al Gobierno progresista democráticamente elegido por los españoles", ha defendido el candidato a la Presidencia del Gobierno.
MESA DE DIÁLOGO BILATERAL
En su discurso, Sánchez ha anunciado la mesa de diálogo bilateral que ha pactado con ERC para que se abstengan en la investidura, asumiendo así parte de las demandas de los independentistas catalanes, como también ha hecho al denominar "conflicto político" a la crisis en Cataluña. Pero no ha mencionado la consulta pactada con el partido de Oriol Junqueras.
"Crearemos una mesa de diálogo bilateral entre el Gobierno de España y el Gobierno catalán" ha anunciado al término de su primera intervención. El objetivo, ha dicho, es "debatir dentro del marco constitucional" y poner fin a la "confrontación territorial".
Sánchez también ha pasado de puntillas por el acuerdo alcanzado con el PNV para que este partido le preste seis votos en la investidura. Se ha limitado a decir que colaborará con el Gobierno vasco para transferir las competencias pendientes y también para renovar el Estatuto vasco, eso sí, "siempre dentro del marco constitucional". Lo que no ha mencionado han sido los cambios legales para adecuar la estructura del Estado que ha incluido en el pacto del PSOE con el PNV y que ninguno de los dos partidos ha especificado aún.
ESPAÑA FEDERAL Y DESCENTRALIZACIÓN TERRITORIAL
Durante su discurso, el candidato socialista ha dejado clara su apuesta por la "descentralización territorial" y ha mencionado la "España federal" dentro de una "Europa federal", aunque no ha llegado a anunciar expresamente la reforma constitucional que sería necesaria para lograr esa España federal.
Pero sí ha anunciado su intención de llevar a cabo una "clarificación" de las competencias entre el Estado y las autonomías, así como su participación en las decisiones del Estado y de éste en las decisiones de las comunidades autónomas que afecten al interés general.
Se ha comprometido a reunir con periodicidad anual la Conferencia de Presidentes y a sacar adelante el sistema de financiación autonómica y también el local, para lo que ha pedido colaboración a la bancada de la oposición.
"RECONOCER AL OTRO Y SUS RAZONES" PARA RESOLVER "CONFLICTO CATALÁN"
Al margen de estos compromisos, Sánchez ha dedicado buena parte de su discurso en materia territorial a defender el diálogo con Cataluña. Así, ha defendido que parta del "reconocimiento del otro" y de la "atención a sus razones" porque en su opinión, no hay otra forma de "resolver" este contencioso.
"No hay otra vía que a través de un diálogo que se desarrolle dentro de la Ley. La ley por sí sola tampoco basta. La Ley es la condición, el diálogo es el camino", ha precisado Sánchez, quien considera que para comenzar a trabajar "honestamente" hay que partir de dos premisas: un diálogo "honesto" y amparado por la seguridad que otorga el "marco legal".
Para ello ha propuesto "retomar" lo que considera la "única vía posible", la de la política, el diálogo, la negociación y el pacto, "amparado" ha dicho, por "nuestra Constitución".
Pero no ha citado en ningún momento la consulta que ha pactado con ERC para que los independentistas catalanes permitan su investidura. Se ha limitado a insistir en que el diálogo político debe retomarse en el momento en que los caminos se separaron y las razones y los argumentos dejaron de escucharse y los "agravios comenzaron a acumularse".
LA CULPA DE RAJOY Y EL DOLOR DE LA JUDICIALIZACIÓN
Su propuesta es "retomar la senda de la política, dejando atrás la judicialización del conflicto". De hecho, Pedro Sánchez ha culpado de esa judicialización y de la crisis catalana al Gobierno anterior de Mariano Rajoy asegurando que se trata de una "crisis heredada", aunque afirma que la asume con "lealtad institucional" para devolverla a la política "dejando atrás la judicialización que tanto dolor y fractura ha causado en la sociedad catalana y española".
No obstante, ha apelado también a la "responsabilidad" de todos los partidos presentes en el Parlamento de "arrimar el hombro para reconstruir la cohesión dañada". Algo que considera que se debe hacer en torno a propuesta de "España diversa que se enriquece en la pluralidad de sus identidades, lenguas, culturas y personas".
El candidato socialista ha defendido que en España no existe un único modo de vivir la identidad nacional y ha recordado que esa circunstancia era conocida por los padres de la Constitución, que lo plasmaron en el artículo 2 de la Carta Magna.
Ha dejado claro que "los sentimientos no pueden imponerse por la fuerza" y que la "clave" de la cohesión consiste en "compatibilizar sentimientos diversos bajo unas mismas reglas de respeto". En este sentido, ha apuntado que existe un sector amplio de la población catalana que tiene un sentimiento de "agravio" respecto de las instituciones centrales, que no siente reconocida y respetada su personalidad.
También ha mencionado que existe otro sector igualmente amplio de la población catalana que se siente "ignorado o tratado injustamente" por las instituciones de su propia tierra. Y además, en otros puntos de España, ha recordado el "rechazo" a las acusaciones que vierten algunos líderes independentistas sobre la España Constitucional.
PLANTEA NO IMPONER SINO QUE CAMBIEN AMBAS PERCEPCIONES
Él, ha señalado, se incluye entre estos últimos y ha añadido que todos estos sentimientos pueden tener "mayor o menor fundamento racional", pero los considera "innegables" y además, cree que se trata del resultado de la "incapacidad política y el abandono de anteriores Gobiernos" de la vía política para resolver un conflicto que, ha recalcado, cree que es "político".
Pero ha insistido en que los sentimientos "ni se imponen, ni se prohíben" y que la solución no llega por imponer una percepción sobre otra, sino por un "cambio de ambas percepciones".
El candidato socialista ha lamentado que durante demasiados años se hayan estado consumiendo las energías colectivas en tensiones políticas que tienen que ver con la vertebración del modelo de convivencia. Algo que, ha afirmado, ha propiciado debilidades y desgastes acumulados en el sistema autonómico que se deben "corregir".
Ha admitido que el problema no se resolverá súbitamente, porque se trata de un "problema largamente larvado", pero ha apostado por resolverlo con "paciencia y constancia, templanza y responsabilidad, generosidad y empatía".
DEFENSA DEL PSOE COMO PARTIDO ESPAÑOL
Esta defensa del diálogo para resolver la crisis de Cataluña ha venido precedida de una defensa del PSOE por parte de Pedro Sánchez. Tras recordar que representa a un partido con 140 años de vida, ha dejado claro que el PSOE es un "partido español, formado por compatriotas".
Algo que ha recalcado ante los abucheos de la bancada de la derecha: "si, lo repito, un partido español". Sánchez ha precisado que el PSOE ha contribuido con aciertos y con errores, a mejorar la vida de la sociedad y ha advertido a los partidos de derechas de que se equivocan al poner en duda el compromiso del PSOE con España.
Ha destacado que al PSOE le ha correspondido la formación del Gobierno por la voluntad de los españoles, que asumen el reto a pesar de las "zancadillas de la derecha" y les ha culpado de esperar a que sean otros los que aporten la solución: "No es nuestra historia, ha sido nuestro empeño tras elecciones 10 de noviembre", ha recalcado.
REFORMA LABORAL
Sánchez ha defendido la necesidad de derogar la reforma laboral y ha asegurado que existe "consenso sobre las cuestiones que tienen que ser derogadas" sobre esta reforma y "una mayoría parlamentaria que pueda garantizar esas modificaciones".
Sánchez ha asegurado que su Gobierno "cree firmemente en el diálogo y en el acuerdo social", y que por ello propone "reconstruir consensos rotos" y derogar esta reforma aprobada por el Gobierno de Mariano Rajoy en 2012.
A renglón seguido, ha reiterado su voluntad de aprobar un nuevo Estatuto de los Trabajadores "para afrontar los retos del siglo XXI" y ha encomendado al diálogo social tareas como "la simplificación y la reordenación" de las modalidades de contrato, el refuerzo de la causalidad de los despidos, eliminar el despido por absentismo laboral justificado y limitar la posibilidad de modificaciones unilaterales del contrato por parte de la empresa.
IMPUESTOS
Sánchez ha comprometido ante el Congreso que su futuro Gobierno evitará "cualquier aumento de la presión fiscal sobre las clases medias" en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF).
Así, ha subrayado que la subida en el IRPF que prepara "únicamente" afectará a "la base general para contribuyentes con rentas superiores a 130.000 euros". En el Impuesto de Sociedades, ha informado que elevará el tipo mínimo efectivo a las grandes empresas.
Entre las medidas de carácter fiscal, ha señalado que introducirá "límites rigurosos" al pago en efectivo, prohibirá el software de doble uso, impulsará la Unidad de Control de grandes patrimonios y ejercerá "un mayor control" sobre las sicav.
Asimismo, ha asegurado que su Gobierno revisará el régimen fiscal de cooperativas y sociedades laborales "de la economía social" para "recuperar la eficiencia tributaria en el fomento de este tipo de empresas".
ELEVAR LA INVERSIÓN EN SANIDAD
Sánchez se ha comprometido a elevar hasta el 7% del PIB la inversión en sanidad durante la presente legislatura. Asimismo, ha anunciado la eliminación progresiva de los copagos, la incorporación de la salud bucodental al SNS, la garantización de la sanidad universal y una ley de eutanasia.
"España debe alcanzar una inversión sanitaria equiparable a la media de los estado de la zona euro en esta legislatura de modo que logremos el 7% del PIB en 2023", ha enunciado el candidato a la presidencia del Gobierno en un discurso de investidura de casi dos horas de duración.
En el capítulo 8 de su programa de diez puntos, referido a la protección y ampliación de los derechos sociales, y destinado a "la consolidación de los derechos sociales, la defensa de lo publico, educación, la sanidad, la dependencia y los servicios sociales", Sánchez ha hecho referencia a las medidas sanitarias que tiene previsto implementar el Gobierno de coalición progresista si, como es previsible, sale adelante la investidura.
Así, ha desgranado la medidas que ha venido anunciado tanto en sus programas electorales para las dos últimas elecciones generales como en los acuerdos programáticos con Podemos, como son la eliminación progresiva de los copagos, "empezando por los pensionistas y hogares en riesgo de vulnerabilidad", la introducción "también de forma progresiva" de la atención a la salud budondental en la cartera del Sistema Nacional de Salud y avanzar en el blindaje de nuestro modelo público con la apuesta "clara y decidida" por gestión pública directa.
En esta misma línea, ha señalado que "el derecho a la protección a salud implica el acceso universal al Sistema Nacional de Salud, y por eso --ha precisado--, haremos algo pendiente desde 2012 y es extender el derecho a las personas ascendientes de países extracomunitarios reagrupadas por sus hijos e hijas con nacionalidad española, revertiendo las medidas implementadas en 2012 por la anterior administración".
También ha señalado que es preciso avanzar en ámbitos como marco estratégico de actualización de la Atención Primaria, el desarrollo del sistema de atención temprana, la integración de las necesidades de las enfermedades raras en la planificación global de la cobertura sanitaria y la revisión de la estrategia de salud mental.
En referencia a los profesionales, "el mejor capital del sistema sanitario", ha anunciado una mejora de sus condiciones "garantizando el cumplimiento de los acuerdos vigentes y promoviendo un programa de retorno de profesionales que trabajan fuera por los recortes impuestos por la anterior administración".
También ha apuntado la necesidad de "reorientar las políticas relativas a la industria farmacéutica priorizando la eficiencia y transparencia en la fijación precios".
REGULARIZACIÓN DE LA EUTANASIA
La regularización de la eutanasia también ha tenido, una vez más, un hueco en el discurso de investidura de Sánchez que, como ya hizo en el anterior del pasado mes de julio, se ha comprometido a regularizarla para garantizar "el derecho a una muerte digna".
Igualmente, se ha mostrado claramente contrario a la gestación subrogada. "La explotación reproductiva está prohibida en nuestra legislación por lo que vamos a actuar contra las agencias que ofrecen estos servicios a sabiendas de que están prohibidos", ha anunciado.
"Y vamos a asegurar una maternidad libremente decidida con una política de educación, prevención de embarazos no deseados, la facilitación de los últimos métodos anticonceptivos, la anticoncepción de urgencia y la interrupción voluntaria del embarazo a todas las mujeres y garantizando los tratamientos de reproducción asistida a todas las mujeres a través del Sistema Nacional de Salud", ha añadido.
Dentro de capítulo 5 de su programa, destinado a abordar el reto demográfico del país, Sánchez ha avanzado también que, entre otros servicios en las zonas más despobladas del país, se va a garantizar el acceso a la atención sanitaria a domicilio cuando no haya centro de salud en la localidad.
En su discurso, ha justificado sus medidas apuntando que, "junto a la justicia social, un proyecto progresista también se define por la defensa de los servicios públicos. Defendemos y defenderemos la economía social de mercado tal y como estipula la Constitución; es esencial pare generar riqueza social y prosperidad --ha reconocido--. Pero existen otros impulsos que también forman parte de la naturaleza humana, como son la generosidad, la solidaridad y la empatía. Por eso creemos en una economía social de mercado pero no en una sociedad de mercado porque no se pueden entregar al mercado bienes como la salud, la educación, la seguridad o el porvenir y la vida de las personas".
"Tanto como creemos en la iniciativa privada creemos en los servicios públicos universales como la educación y la sanidad --ha proseguido--, que han sufrido en la última década recortes que se han traducido un deterioro que se plasma, por ejemplo, en el aumento de las listas de espera, copagos o la externalización de servicios".
Asimismo, ha sido crítico con el patriotismo que se centra en los símbolos y las banderas cuando, a su juicio "el patriotismo es el reconocimiento del bien común. España para nosotros es la educación de nuestros hijos, las pensiones de nuestros mayores, el cuidado sanitario público de nuestro familiares, la comodidad en nuestros desplazamientos, la seguridad en las calles y los impuestos para pagar todo ello. Ese es el patriotismo social que representa la coalición de gobierno progresista".
FAKE NEWS
Sánchez ha anunciado su voluntad de impulsar una estrategia nacional de lucha contra la desinformación, además de desarrollar un plan de ciberseguridad. Sánchez ha citado las denominadas 'fake news' como uno de los fenómenos "más dañinos para la confianza".
"La mentira, la calumnia y la falsedad no son fenómenos nuevos, pero la irrupción de la digitalización ha perfeccionado su producción y facilitado su expansión", ha expuesto entre gestos de sorna y burla de los diputados de las bancadas de la oposición. Así, por ejemplo el presidente del PP, Pablo Casado, se llevó la mano al rostro, expresión con la que habitualmente se tilda a alguien de caradura.
El candidato socialista ha dicho que su propuesta de desarrollar una estrategia nacional de lucha contra la desinformación trabajará, según ha puntualizado, dentro del respeto "escrupuloso" a la libertad de expresión y de información.
Sánchez también ha señalado como propósitos del futuro Gobierno la creación de un plan de ciberseguridad y un foro nacional de ciberseguridad para el desarrollo tecnológico.
CAMBIO CLIMÁTICO
Sánchez ha apelado a la unidad en la lucha contra el cambio climático, que ha ocupado parte de su discurso. "La contaminación y el cambio climático no hace distinción entre la derecha y la izquierda. Ni siquiera distingue entre los que creen y no creen en sus efectos" ha argumentado al inicio de su intervención, por lo que ha reclamado "un pacto para reducir las emisiones de CO2 y que se establezca la obligatoriedad de establecer zonas libres de CO2 en todos los municipios mayores de 50.000 habitantes".

























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