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Martes, 19 de diciembre de 2017
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El valor de un buen servicio marca la satisfacción del producto

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Los procesos de compra han sido muy estudiados por las grandes corporaciones y los expertos de marketing durante muchos años. Estos procesos, en realidad, no dejan de ser fieles reflejos de lo que es la sociedad, sus gustos, sus preferencias, sus costumbres, sus cambios…primando, en la actualidad, el servicio al producto. Es decir, al comprar un electrodoméstico, lo que marca la diferencia ante igualdad de condiciones ya no es tanto la reputación de la marca, si no, el servicio técnico y las garantías, como se puede ver en http://www.satema.es/.

 

[Img #67116]

 

Esta compañía está asociada a distintas marcas de electrodomésticos de todo tipo dando solución a problemas o averías que pueden surgir. La capacidad de respuesta determinará, de un modo u otro, que el usuario pueda recomendar o no el producto a otra persona.

 

El mejor ejemplo se puede ver en empresas de telefonía móvil. Las grandes, prácticamente, apenas tienen diferencias entre ellas en el trato al cliente. Las nuevas que han ido surgiendo, en cambio, se quieren hacer un hueco y ofrecer algo más. Ese algo más, a veces, sólo es llamar a la persona por su nombre y no por un número o que responda a la llamada un humano y no una máquina. Son intangibles, no es el producto y, sin embargo, se valora casi más que la tarifa que se ha contrato.

 

En muchas empresas grandes, además, los distintos departamentos están externalizados. Continuando con el ejemplo de la telefonía móvil, cuando alguien se quiere instalar la fibra óptica en casa, no viene un operador de la propia compañía, generalmente suelen empresas subcontratadas. ¿Qué pasa si la persona que va no responde a las expectativas, trata mal al cliente, no explica el funcionamiento correctamente o es maleducada y tosca? Pues que, irremediablemente, el usuario está en mala disposición respecto al producto contratado, independientemente de la velocidad de navegación o la televisión inteligente de turno que le han dado en pruebas.

 

Lo mismo, o parecido, pasa también con las empresas comercializadoras de energía,  un sector que está intentando modernizarse y donde están surgiendo, también nuevos operadores que quieren cambiar las cosas.

 

Así pasa con todo. Si se entra en http://www.satema.es/ se podrá ver con todas las marcas que trabaja. Siendo muchas y muy reputadas, suele ser un indicativo del buen funcionamiento del servicio y su capacidad de respuesta, ya que delegar parte de la experiencia de producto a un buen partner es fundamental en la fidelización de los clientes.

 

En una sociedad en la que todo está transformándose, donde hay más acceso a información y a distintas ofertas y donde el contacto con las empresas es directo, las marcas no pueden dejar ya nada al azar. Cualquier queja insistente a través de las redes sociales puede llegar a generar una crisis de marca, por lo que los expertos en las empresas deben identificar todos los puntos de contacto con el cliente en la vida útil del producto que venden y, en cada uno de ellos, se debe logar dar la mejor versión. Sólo así se consigue un cliente satisfecho que recomienda la marca y, por tanto, se logra una venta potencial.

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