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Viernes, 3 de noviembre de 2017
ya ha desplazado a 183.000 personas

Delegaciones de Irak y el Kurdistán no alcanzan un acuerdo sobre la crisis

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Delegaciones de los ejércitos de Irak y la región semiautónoma del Kurdistán iraquí no han logrado llegar a un acuerdo sobre el despliegue de las fuerzas federales en las regiones en disputa y cuyo conflicto ya ha provocado el desplazamiento de 183.000 personas.

[Img #65523] El encuentro, que ha contado con la mediación de Estados Unidos, se ha celebrado esta semana en Mosul, según han informado medios iraquíes y kurdos.

 

Asimismo, en la misma jornada, el Gobierno de Bagdad y el de Turquía están negociando exportación de petróleo en la zona del Kurdsitán para permitir que SOMO, la petrolera estatal iraquí, venda el crudo de la región que llega mediante el oleoducto de Ceyhan, la terminal turca en el Mediterráneo.

 

Babakir Zebari, miembro de los peshmerga y antiguo jefe del Estado Mayor del Ejército iraquí, ha indicado que las conversaciones son una continuación de discusiones previas mantenidas entre ambas partes.
 

"Como parte de las conversaciones en marcha entre Erbil y Bagdad, las delegaciones del Kurdistán e Irak se han reunido en Mosul para resolver la situación actual", ha confirmado, en declaraciones a la cadena de televisión kurda Rudaw.

 

El encuentro ha tenido lugar un día después de que el Mando Conjunto de Irak amenazara con reiniciar las operaciones en la región semiautónoma, acusando a los peshmerga de "echarse atrás" de un acuerdo entre ambas partes sobre su retirada de las zonas en disputa y las fronteras internacionales.

 

"Está claro que es una jugada para ganar tiempo por su parte (de las autoridades kurdas)", dijo en un comunicado, advirtiendo de que ello hace que la situación vuelva al punto de partida.
 

En respuesta, el Ministerio para Peshmerga del Kurdistán iraquí negó la existencia de dicho acuerdo, manifestando que las demandas del Gobierno central son "inconstitucionales" y "poco realistas".

 

El Gobierno central insiste en su demanda de que el Kurdistán iraquí cancele los resultados del referéndum de independencia celebrado el 25 de septiembre --que se saldó con una victoria del 'sí' por más del 90 por ciento-- antes de iniciar un proceso de negociaciones.

 

Por su parte, la región semiautónoma ha ofrecido detener sus operaciones militares y suspender los resultados de la votación a cambio de la apertura de un diálogo fundamentado en la Constitución del país.

 

Alrededor de 183.000 civiles se han visto desplazados en las zonas en disputa entre Bagdad y el Kurdistán, según cifras publicadas el jueves por la Oficina del Coordinador Humanitario de Naciones Unidas en Irak.

 

"A fecha 2 de noviembre, 183.000 personas están desplazadas en las zonas en disputa, incluidas 79.000 de Kirkuk, 22.000 de Majmur, en el suroeste de la gobernación de Erbil, y 47.000 en Tuz, en el noreste de Saladino", ha detallado.

 

En su informe, el organismo ha afirmado que "la inmensa mayoría huyó hacia la región del Kurdistán", agregando que alrededor de 150.000 regresaron a sus viviendas el 31 de octubre, principalmente en Kirkuk.

 

En el caso de la gobernación de Nínive, cerca de 20.000 personas huyeron a causa de las hostilidades en Zumar, Rabea y Sinyar, principalmente hacia la región autónoma.

 

La crisis política derivada del referéndum ha llevado al presidente del Kurdistán iraquí, Masud Barzani, a anunciar que renunciaba a buscar la reelección --para lo cual tenía que modificar la legislación--, dejando el cargo este miércoles.

 

EL PETRÓLEO

 

La zona en disputa es rica en petróleo. De hecho, hasta mediados de octubre llegaban alrededor de 530.000 barriles al día a Ceyhan a través del oleoducto, de los cuales la mitad proceden del Gobierno de la región autónoma de Kurdistán y el resto desde Kirkuk, la provincia en disputa que tanto el Kurdistán como las autoridades de Irak reclaman como propia.

 

La producción de petróleo en Kirkuk cayó a mediados de octubre, cuando las fuerzas iraquíes recuperaron el control de los yacimientos de la región norte, en manos de los Peshmerga desde 2014, después de que el Ejército iraquí huyera ante el avance de Estado Islámico. La organización terrorista no llegó a tomar el control de los yacimientos gracias a la actuación de las fuerzas de seguridad kurdas.

 

En el último mes se han transportado 419.000 barriles de petróleo al día a través del oleoducto, frente a los 600.000 barriles al día que se transportaron en septiembre, según ha informado el director general de Compañía de Petróleo del Norte, que opera en Kirkuk, Farid al Jadir.

 

"La Compañía de Petróleo del Norte debería reanudar este mes las exportaciones desde Kirkuk a través del oleoducto kurdo, después de que ambas partes acuerden los términos de uso", ha dicho el director de la compañía. Alaa Al Yasiri, quien ha añadido que "Kirkuk también exportaría, en camiones cisterna, alrededor de 15.000 barriles al día a la refinería de Kermanshah en Irán".

 

Irak, el segundo país productor de la Organización de Países Exportadores de Petróleo después de Arabia Saudí, "apoyará cualquier decisión futura que tome el grupo para sostener los precios del crudo", ha señalado Al Yasir.

 

ARREBATAN QAIM A ESTADO ISLÁMICO

 

El Gobierno iraquí no sólo mantiene abierto el frente contra la región semiautónoma del Kurdistán, también lucha para expulsar a Estado Islámico de su territorio, algo en lo que coincide con los kurdos del país.

 

En las últimas horas, las fuerzas de Bagdad han recuperado una parte de la frontera con Siria que estaba bajo el control de los milicianos del grupo terrorista y están cada vez más cerca de recuperar en su totalidad todas las localidades antes bajo el dominio de Estado Islámico.

 

El viernes, el Ejército de Bagdad ha entrado en la localidad de Qaim, uno de los últimos bastiones del grupo terrorista en el país persa.

 

Unidades del Ejército iraquí, efectivos del Servicio Antiterrorista, fuerzas tribales suníes y las Fuerzas de Movilización Popular, apoyadas por Irán, están participando esta fase final de la ofensiva para recuperar Qaim y Raua, dos localidades clave situadas en la frontera con Siria.

 

La entrada de las fuerzas de seguridad se ha producido después de matar a "un número (indeterminado) de miembros de Estado Islámico" que estaban atrincherados dentro de una vivienda, ha explicado una fuente del Ejército iraquí. El resto de viviendas colindantes y pertenecientes a los milicianos han quedado destruidas.

 

Las Fuerzas de Movilización Popular --que apoyan al Ejército iraquí en sus operaciones-- han explicado que horas antes los milicianos incendiaron varias casas para provocar una nube de humo, pero los aviones militares del contingente iraquí y la artillería de la PMF ya habían bombardeado Qaim.

 

A primera hora del viernes, el comandante al mando de esta ofensiva, Abdul Amir Yaralá, ha anunciado en un comunicado que el Ejército y las Fuerzas de Movilización Popular también han invadido las ciudades de Saada, Karablé y Husaiba, en Qaim.

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