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Martes, 13 de junio de 2017

Moción de censura

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El artículo 113 de la Constitución establece en su primer punto que "el Congreso de los Diputados puede exigir la responsabilidad política del Gobierno mediante la adopción por mayoría absoluta de la moción de censura". Este martes se debatirá en las Cortes una moción de censura presentada por 35 diputados de Podemos, con su líder Pablo Iglesias como candidato a la Presidencia del Gobierno. Una moción que no tiene ninguna posibilidad de prosperar ya que sólo será apoyada por los diputados de ERC, de Bildu y de Podemos, quedándose por tanto muy alejada de la mayoría absoluta que requiere la propia Constitución.

Esta será la tercera moción de censura que se presenta desde la transición política. Las dos anteriores tampoco salieron adelante. En 1980 el PSOE la presentó contra Adolfo Suárez y en 1987 el PP contra Felipe González. Pero así como la moción de los socialistas sirvió de rampa de lanzamiento para que González llegara a la Presidencia del Gobierno dos años más tarde, la del PP supuso la muerte política de su candidato, Antonio Hernández Mancha. ¿Cuál de los dos efectos será el que en esta ocasión produzca la moción de Podemos para su candidato Pablo Iglesias?

 

Parece evidente que cuando Podemos presentó hace ya casi un mes su moción lo hizo pensando más en incomodar al PSOE -inmerso entonces en el proceso de elecciones primarias que acabó con el triunfo de Pedro Sánchez- que en derribar al Gobierno de Rajoy. En ese sentido, y empleando el dicho popular, "el tiro le puede salir por la culata" a Pablo Iglesias, porque el PSOE ya ha anunciado que se abstendrá en la moción y el argumento para hacerlo es muy sencillo y entendible por todos: lo lógico es que una moción de censura tiene que estar liderara por el principal partido de la oposición -que a día de hoy es el PSOE y no Podemos- y por otro, si se presenta es para intentar ganarla, no para quedarse tan lejos de la mayoría absoluta como le va a suceder a los de la formación de Iglesias.

 

Además, el debate que conlleva una moción de censura puede poner en evidencia el programa radical y en muchos aspectos antisistema que tiene Podemos. Pablo Iglesias tendrá que presentar y defender el hipotético programa con el que querría gobernar España caso de prosperar la moción, y en ese intento puede salir muy trasquilado, no sólo por la respuesta que le el Gobierno del PP, sino también los otros grupos políticos presentes en la Cámara y que ya han dicho que no apoyarán la moción. Por lo tanto, lo que Podemos planeó como una operación de imagen para tener protagonismo político y poner en una situación comprometida a su principal rival en la izquierda, el PSOE, puede volverse como un boomerang contra ellos. Eso es lo que tiene el debate parlamentario, que cada uno queda reflejado.

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