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Sábado, 13 de mayo de 2017
ante una multitud de cientos de miles de fieles

El Papa canoniza en Fátima a los pastorcitos Francisco y Jacinta

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El Papa Francisco ha canonizado en la explanada del santuario de Fátima a dos de los tres videntes de las apariciones, Francisco y Jacinta Marto, ante una multitud de cientos de miles de personas que llenaban el recinto del santuario y se desbordaban por las calles adyacentes.

[Img #59641]"Declaramos y definimos como santos a Francisco y Jacinta Marto", ha proclamado el Pontífice.

 

El obispo de Leiría Fátima, monseñor Antonio Marto, ha presentado la biografía de Francisco y Jacinta, en el inicio de la Misa de canonización, tras la cual el Papa ha pronunciado la fórmula de canonización por la cual los videntes de Fátima son proclamados santos.

 

En la ceremonia estaba presente el pequeño Lucas, que sufrió una caída y un traumatismo craneal, cuya vida fue desahuciada por los médicos y que curó inexplicablemente, por intercesión de Francisco y Jacinta, y cuya curación ha servido para la aprobación de la canonización de los pastores.

 

Francisco Martos nació el 11 de junio de 1908 y su hermana Jacinta, el 5 de marzo de 1910, eran dos de los siete hijos del matrimonio de Manuel Pedro Marto y Olímpia de Jesús.

 

Entre mayo y octubre de 1917, presenciaron, junto a su prima Lucia Dos Santos, las apariciones de la Virgen en Cova de Iría.

 

Francisco, con "un estilo de vida caracterizado por la adoración y contemplación" -según ha subrayado el obispo de Leiría al leer su biografía- falleció el 4 de abril de 1918, víctima de una epidemia bronconeumónica, a los 9 años.

 

Su hermana, "caracterizada por la entrega generosa de sí", en palabras del obispo de Leiría, falleció el 20 de febrero de 1920, víctima también de la misma epidemia, a los 9 años. Sus restos mortales reposan en la Basílica de Nuestra Señora del Rosario, en Fátima. 

 

IRREPETIBLE

 

Más de medio millón de personas, según las autoridades portuguesas, han asistido a la ceremonia de canonización de Francisco y Jacinta Marto, los pastorcitos de Fátima, presidida este sábado por el Papa Francisco, precisamente en el día en que se conmemora el centenario de las apariciones en Cova de Iría, que se iniciaron un 13 de mayo de 1917.

 

El obispo de Leiría ha señalado que han acudido peregrinos de 55 nacionalidades, entre los cuales han destacado grupos de Francia, Estados Unidos y España, además de, lógicamente, los procedentes de distintos puntos de Portugal.

 

Se han registrado 406 grupos de peregrinos para hoy aunque la inmensa mayoría de los asistentes han llegado por su cuenta, sin ningún registro, aseguran fuentes de la organización.

 

Entre las primeras reacciones a la ceremonia, el cardenal portugués José Saraiva Martins, Prefecto emérito de la Congregación para las causas de los Santos, ha declarado a Europa Press que se trata de "una jornada extraordinaria, única, irrepetible".

 

En total, en la Eucaristía han tomado parte ocho cardenales (entre ellos, los españoles Osoro y Blázquez) y 71 obispos. También han acudido tres jefes de Estado: Marcelo Rebelo de Sousa, de Portugal; así como los de Paraguay, Horacio Cartes, y Sao Tomé y Príncipe, Manuel Pinto da Costa, además de la Primera Dama de Panamá, Lorena Castillo.

 

También estaba presente el ex presidente de Portugal Antonio Ramalho Eanes y el primer ministro, Antonio Costa, entre otras autoridades. Ramalho Eanes ha asegurado a Europa Press que, "como hombre de fe, estoy impresionado por esta jornada. La presencia aquí del Papa Francisco, hoy, es todo un símbolo. Ha venido a resaltar el sacrificio de los pastorcitos".

 

Entre los asistentes se encontraba un reducido grupo de venezolanos, bien visibles por la gran bandera de su país que hacían ondear en un lugar muy céntrico de la explanada. La enseña tenía grabado el mensaje: 'Virgen de Fátima, te pido libertad para Venezuela'.

 

José Antonio Dos Santos, el joven que la llevaba, ha explicado que hace un año tuvo que salir de su país e instalarse en Barcelona porque en su patria "no quedan medicinas y cada vez es más difícil incluso adquirir pan". "Estoy aquí porque quiero pedir al Papa, que es latino, que interceda por los venezolanos. Y porque a los niños videntes, la Virgen les pide que recen por la paz de su país y del mundo. Lo mismo se puede aplicar a mi país hoy", ha dicho.

 

Durante la ceremonia no han dejado de ondear, bien visibles, banderas españolas, pero también de países como Angola o Croacia.

 

La ceremonia de canonización ha dado comienzo a las 11.00 horas de España, en el atrio del santuario. A las 11.26 horas de España, el Santo Padre declaraba santos a los pastorcitos Francisco y Jacinta, en medio del júbilo de los cientos de miles de peregrinos llegados de todos los puntos de Portugal y de numerosos países. Bastantes de ellos no han podido reprimir las lágrimas en este momento.

 

Desde primera hora de la mañana, el recinto se encontraba repleto de fieles. Tras la Misa de víspera que el cardenal Parolin, secretario de Estado de la Santa Sede, celebró este viernes a las 23.00 horas (hora española), numerosos fieles permanecieron en la explanada del santuario, donde se han sucedido distintos actos de piedad para los fieles que estuviesen despiertos.

 

Un grupo de españoles, procedentes de diversos puntos de Galicia, las familias Vázquez, Gestal y Basanta, han comentado a Europa Press que llegaron a las 3.00 de la madrugada al santuario que estaba "bastante lleno, pero se podía avanzar" y se han instalado frente a la Capelinha.

 

"Estamos tres generaciones: abuelos, padres, hijos", aseguran. Una de las abuelas expresaba que cuando dijo a sus amigas que venía la tomaron por loca. "Pero les expliqué que iba a ir al Papa, no a un concierto de rock. Y no contaba estar tan cerca", aseguraba.

 

Algunas de las hijas de esta familia aseguraban contar "con una gran experiencia en estos actos", mientras exhibían mochilas de diferentes jornadas mundiales de la juventud: Cracovia, Madrid, Colonia.

 

Al inicio de la Misa, el Papa ha dirigido un saludo a los enfermos: "No os consideréis solo receptores de solidaridad caritativa, sino metidos a título pleno en la vida y la misión de la Iglesia. Vuestra presencia silenciosa es más elocuente que muchas palabras".

 

ORACIÓN CON ESPERANZA

 

El Pontífice ha insistido en la Misa de canonización de los pastorcitos Francisco y Jacinta, en rezar con esperanza. "Él nos ha creado como una esperanza para los demás, una esperanza real y realizable en el estado de vida de cada uno. El cielo activa aquí una auténtica y precisa movilización general contra esa indiferencia que nos enfría el corazón y agrava nuestra miopía. No queremos ser una esperanza abortada", dijo.

 

Asimismo, ha hecho referencia a las apariciones de la Virgen. "Advirtiéndonos sobre el peligro del infierno al que nos lleva una vida, a menudo propuesta e impuesta, sin Dios y que profana a Dios en sus criaturas, vino a recordarnos la Luz de Dios", ha dicho.

 

Al concluir la Eucaristía, el Papa ha presidido la adoración con el Santísimo Sacramento, y la bendición, que el Santo Padre ha impartido entre los enfermos e impedidos.

 

Tras el acto eucarístico, el obispo de Leiria-Fátima, monseñor Antonio Marto, ha dirigido unas palabras de saludo al Santo Padre, expresándole su gratitud por la visita: "Santidad, aquí está en su tierra", ha señalado, mientras la multitud prorrumpía en una sonoro aplauso.

 

A continuación, se ha llevado la imagen de la Virgen de Fátima en procesión desde el altar, situado en el atrio del santuario, a su lugar habitual, en la Capilla de las Apariciones, mientras la multitud entonaba el 'Adeus de Fátima' y agitaba pañuelos blancos, en unos de los momentos más emotivos de la mañana.

 

El Santo Padre se ha retirado en papamóvil, mientras saludaba a la multitud que le vitoreaba. Tras la comida con todos los obispos en la casa de retiros Nuestra Señora del Carmen, ha emprendido viaje hacia la base aérea de Monte Real, para regresar a Roma.

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