Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Viernes, 6 de enero de 2017
acerca del 'pirateo' cibernético durante las elecciones de EEUU

Trump y Julian Assange se unen y defienden a Rusia

Guardar en Mis Noticias.

El presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, y el fundador de Wikileaks, Julian Assange, se han unido en la defensa del Gobierno ruso frente a las acusaciones de los servicios de Inteligencia de Estados Unidos. La CIA y otras agencias consideran clara la participación del Kremlin en los ataques informáticos durante la campaña electoral del pasado 8 de noviembre con la intención de influir en la misma y beneficiar al candidato republicano.

[Img #55100]Donald Trump, a través de varios tuits, ha repetido las afirmaciones del fundador de WikiLeaks en relación a que el Estado ruso "no" es la fuente de los correos electrónicos 'hackeados' al Comité Nacional Demócrata. Además, ha apostillado las manifestaciones de Assange relativas a la "deshonesta" cobertura de los medios de comunicación durante la campaña electoral. Para Trump, fue "más deshonesta de lo que la gente sabe".

 

El magnate neoyorquino ha manifestado públicamente su incredulidad ante las afirmaciones de los servicios de Inteligencia del país, a pesar de que varios republicanos con un importante peso dentro del partido han animado a Trump a investigar hasta el final la posible injerencia del Gobierno ruso.

 

El hecho de que Trump copie el argumento esgrimido por Assange ha puesto de nuevo en pie a varios republicanos que creen que el presidente electo parece tener más fe en el fundador de Wikileaks que en las agencias de Inteligencia estadounidenses.

 

Muchas figuras importantes del partido se muestran muy incómodas ante la disputa del presidente electo con la CIA y otras agencias del país.

 

INTELIGENCIA

 

El martes, Donald Trump llegó a publicar un tuit en el que anunciaba el retraso de su reunión con los servicios de Inteligencia para hablar sobre la piratería rusa entrecomillando la palabra 'inteligencia'. Entre los que están en contra de esta unión de conveniencia entre Trump y Assange están el senador John McCain, Paul Ryan o Tom Cotton, personalidades muy influyentes dentro del Partido Republicano.

 

Las diferencias en materia de seguridad y en la política hacia Rusia entre el presidente electo y miembros de su partido son evidentes y reflejan una fractura en la relación de Trump con miembros del partido republicano. Aunque no con todos. De hecho, Sarah Pailn, miembro del Tea Party, dijo el miércoles que ahora lamenta sus ataques contra Assange en 2010, después de que éste filtrara documentos de su etapa como gobernadora de Alaska.

 

Sarah Palin, que ahora se retracta, dijo en ese momento que Assange era un agente "anti-estadounidense con sangre en sus manos". La que fuera gobernadora de Alaska reconoce haber cambiado de opinión desde que WikiLeaks publicara los correos electrónicos del Partido Demócrata.

 

Por su parte; y en el otro extremo, el presidente de la Cámara de Representantes Paul Ryan ha llamado a Assange "adulador de Rusia" y el senador republicano Tom Cotton ha dicho a la cadena NSNBC que tenía "mucha más fe en nuestros servicios de Inteligencia que en gente como Julian Assange".

 

CAMPAÑA DESHONESTA

 

Julian Assange ha dicho que una niña de 14 años podría haber pirateado los correos electrónicos del demócrata John Podesta, ha acusado de descuido al CND y afirmado que no habían sido los rusos quienes habían hackeado ni facilitado las informaciones sobre los demócratas. Para generar aún más polémica, el fundador de WikiLeaks calificaba de "muy deshonesta" la cobertura mediática durante la campaña electoral, a lo que Donald Trump añadía que había sido "más deshonesta de lo que nadie sabe".

 

Assange está bajo investigación criminal en Estados Unidos por la publicación de un gran número de documentos estadounidenses clasificados, lo que ha sido considerado tanto por demócratas como por muchos republicanos como un acto de agresión contra Estados Unidos.

 

Las agencias de Inteligencia del país han denunciado que Rusia pasó, a través de intermediarios, el material 'hackeado' al Comité Nacional Demócrata y a varios miembros del partido, entre los que estaba la candidata presidencial Hillary Clinton.

 

La presunta actuación del Kremlin ha supuesto que el mes pasado el presidente Obama expulsara a 35 diplomáticos rusos y cerrara dos instalaciones rusas en suelo estadounidense en respuesta a la injerencia de Rusia en las elecciones del 8 de noviembre.

 

La medida fue criticada duramente por el presidente electo y su equipo de transición al considerarla prematura y desproporcionada. Por su parte, el presidente ruso, Vladimir Putin, anunció que no tomaría represalias en espera de que llegue a la Casa Blanca el magnate neoyorquino, Donald Trump con quien tiene una mayor sintonía que con Barack Obama.

Acceda para comentar como usuario Acceda para comentar como usuario
¡Deje su comentario!
Normas de Participación
Esta es la opinión de los lectores, no la nuestra.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
MadridPress • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2017 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress