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Sábado, 17 de diciembre de 2016

Aviso a navegantes

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Sabido que Mariano Rajoy no da puntada sin hilo, en la oposición andan con la mosca detrás de la oreja al conocer que en la cena de Navidad que organizan los militantes madrileños del PP, el Presidente del Gobierno -como quien no quiere la cosa- se despidió con un recado muy llamativo: "Hasta dentro de muy poquito y ya preparando las próxima elecciones".

Y se fue. Se fue dejando al personal sumido en el desconcierto.


¿Habéis oído lo mismo que yo? Se preguntaban algunos. Todos lo habían oído. Tan alto y claro que al día siguiente, la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría se sintió obligada a matizar a su jefe atribuyendo la frase a un lapsus fruto del cansancio porque, según ella, "En eso, no estamos". Puede que sea verdad o puede que no.

 

En este asunto no hace falta acudir a Freud y desempolvar su teoría de los actos fallidos, capítulo destacado de la Psicopatología cotidiana, para saber que expresan un deseo inconsciente. La crónica parlamentaria de las dos últimas semanas arroja luz sobre el más que pobable origen del pretendido lapsus. La oposición ha sometido al trance de las horcas caudinas a tres leyes: la Lomce, la Reforma Laboral y la llamada "Ley mordaza" que fueron aprobadas durante la anterior legislatura cuando el PP contaba con mayoría absoluta y que en opinión de Rajoy son -sobre todo la de la Reforma Laboral-, el pilar sobre el que se asienta la recuperación económica que permitirá cancelar los efectos nocivos de la crisis que padecemos desde 2008.

 

Las leyes siguen todavía en vigor porque ni el PSOE ni Podemos han planteado las oportunas proposiciones de Ley que obligan a fijar textos alternativos antes de la preceptiva votación, pero desde la perspectiva del PP se percibe como ominoso el aire derogatorio que se respira en el Congreso. Visto que las encuestas de intención de voto otorgan ventaja sustancial al PP respecto de Podemos (a la sazón segunda fuerza) y más aún sobre el PSOE que sería la tercera, la oposición debe haber tomado lo dicho por Mariano Rajoy como algo más que un lapsus. Sabiendo que a partir de mayo del 2017 el Presidente del Gobierno no tendría impedimento legal para convocar elecciones legislativas, la oposición se ha tomado las palabras de Rajoy muy en serio. Como un "aviso a navegantes".
 

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