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Viernes, 18 de noviembre de 2016

La incertidumbre

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Pasan los días y aumenta la incertidumbre sobre como será Donald Trump como presidente al tiempo que analistas y sociólogos intentan dar una respuesta a lo sucedido en las recientes elecciones norteamericanas.

Yo diría que lo que cunde es el desconcierto incluso entre los propios norteamericanos. Y soy testigo y puedo palpar ese desconcierto estos días en que estoy en Miami asistiendo a la Feria Internacional del Libro de esta ciudad. Y es que no dejo de preguntar a distintos interlocutores que me expliquen los porqués del triunfo de Trump y sobre todo qué clase de presidente creen que va a ser.


Para la primera pregunta obtengo todo tipo de respuestas: la gente quería un cambio dicen unos. Otros explican que Donald Trump ha contado con la ventaja de ser muy conocido gracias a sus programas en televisión y eso le ayudó a batir a los otros candidatos republicanos. Hay quien justifica el triunfo por el hastío de los votantes respecto a la política tradicional, etc, etc, etc. Es decir nada nuevo sobre lo que se viene diciendo y analizando.

 

Pero a la segunda da pregunta sobre qué clase de presidente será no hay respuesta. O mejor dicho la respuesta es que Trump es imprevisible lo que provoca incertidumbre y yo diría que hasta temor. Un temor que a duras penas disimulan en las cancillerias de la Unión Europea por más que todos los ministros de exteriores se han apresurado a decir que esperan seguir manteniendo excelentes relaciones con la nueva Administración norteamericana. Pero más allá de declaraciones formales lo cierto es que nadie las tiene todas consigo porque es difícil ilusión saber por donde puede salir alguien que como Trump aterriza desde fuera de la política.

 

Los optimistas dicen que una cosa es lo que se dice en una campaña y otra lo que luego se puede hacer, y en eso confían, en que Donald Trump no cumpla o al menos rebaje sus promesas electorales. Los más cautos prefieren no hacer augurios.

 

Lo único cierto es que el triunfo de Trump ocupa el grueso de todas las conversaciones y que en realidad nadie tiene un a idea cabal sobre lo que hará o no hará.
 

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