Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies

Domingo, 21 de agosto de 2016

La crisis alimentaria de Venezuela salpica ya a Colombia

Guardar en Mis Noticias.

Alrededor de 30 millones de venezolanos, lo que se traduce en el 95 por ciento de la población, estarán en riesgo de pobreza y desnutrición a finales de este año. Así lo declara un informe de la Fundación Arturo Uslar Pietri y Acción Democrática. No es ningún cuento la crisis de Venezuela. Y tampoco lo es que ya afecta de rebote a parte de Colombia y miles de colombianos que observan atónitos que lo de Venezuela llega hasta sus puertas.

Estos hechos se reflejan en los blogs y en las declaraciones de los cientos de venezolanos que empiezan a llegar a España en busca de un futuro mejor. Porque en su país, según dicen, el futuro no existe con el gobierno del que se dice presidente venezolano, Nicolás Maduro, un demagogo que se aferra al poder por pura ambición y que defiende utopías y ensueños inexplicables cuando la realidad es la que es. Se comporta como un sátrapa que maltrata a su pueblo, pese a que diga que él y su fracasado chavismo lo que quieren es ayudar a su gente; si así fuera, estaría ya haciendo las maletas y dejando paso a la cordura.

 

[Img #50749]No hay medicinas, muchos niños se mueren en los hospitales al poco de nacer, según las denuncias de la oposición, los alimentos escasean y faltan los productos higiénicos básicos. Y pese a tanto desmoronamiento económico, el Gobierno que preside Maduro niega las evidencias. Qué tiene que pasar para que tan pésimo gobernante abandone el poder así sea voluntariamente, por qué se aferra al bastón de mando si su permanencia al frente no hace más que dañar a sus compatriotas, por qué sigue mintiendo y corrompiendo, si ama a su país por qué no abandona su poltrona, acaso quiere seguir vistiendo el chándal cual eterno dictador cubano, o sea, siempre mandando con un absolutismo medieval y viviendo bien a costa de que los venezolanos sufran la devastación y la ruina provocada por tan desdichados herederos de un régimen condenado a la defenestración por el tiempo y por la historia.

 

“El régimen sigue sumando “logros” a su socialismo, que busca igualar la miseria en los venezolanos, cada vez más pobres y hambrientos en un país donde para medio comer se deben hacer grandes sacrificios”, señala la web www.maduradas.com/

 

Lo de Venezuela es el resultado de una política desastrosa del chavismo, el régimen que presuntamente quiere defender a las clases menos pudientes de la sociedad venezolana. La realidad, los hechos están demoliendo las bonanzas del paraíso chavista, una ideología que se ha incrustado como un cáncer en un país en clara decadencia y con una supuesta revolución progresista, como diría cualquiera de los regímenes de dictadorzuelos. Lo único que buscan es agarrarse a un ensueño de revolución bolivariana y permanecer así –a costa de los engañados y ahora arrepentidos votantes– cuantos más años mejor, sin importarle ni el pueblo al que supuestamente quieren ayudar, ni el hundimiento; en este caso, una vez más se demuestran las mentiras con los hechos y la realidad de lo que está sucediendo. Sin embargo, Maduro utiliza sus monsergas para culpar de todo a los fantasmas externos, ¡cómo es posible que con tan buen gobernante (si lo fuera) se hunda toda una nación! Sucede que es un pésimo mandatario el que está acrecentando la miseria, el que se dedica a poner parches para seguir comandando lo que le dice ¡un pajarito!, o sea lo que es dar discursos sin sentido. Cuanto más tiempo siga Maduro en el poder, peor para ese pueblo venezolano que lo sufre, para su pueblo.

 

Lo malo es que, además, la crisis está empezando a afectar a parte de Colombia pues ante los miles de venezolanos que están acudiendo en busca de socorro y comida en el país vecino, surgen los aprovechados que recurren al amasamiento de productos para intentar hacer negocio y revender alimentos básicos a precios disparatados; el resultado está siendo más inflación y escasez, lo que está obligando a muchos colombianos a pedir ayuda también porque empiezan a ver que la crisis venezolana está impactando en su economía casera. Familias y amas de casa ven que necesitan más dinero para comprar la comida del día y que, además, no se pueden descuidar ante el riesgo de no encontrar lo que buscan. El Gobierno colombiano quizá demasiado volcado en el necesario proceso de paz de Colombia ha descuidado este efecto y debe actuar cuanto antes para que la crisis de Venezuela no haga más mella en las ciudades colombianas próximas a la frontera y en algunas no tan próximas. Ha de actuar y pronto para evitar un efecto dominó.

Acceda para comentar como usuario Acceda para comentar como usuario
¡Deje su comentario!
Normas de Participación
Esta es la opinión de los lectores, no la nuestra.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
MadridPress • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2017 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress