Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies

Martes, 2 de agosto de 2016

¿Qué quieren Sánchez y Rivera?

Guardar en Mis Noticias.

Las urnas han hablado y han sido tozudas. Nueva victoria de Mariano Rajoy y además con más escaños. Retroceso del PSOE y de Ciudadanos. En este escenario, con el bloqueo propuesto por Pedro Sánchez y Albert Rivera, la pregunta es obligada: ¿quieren unas nuevas elecciones? Los dos afirman que hay que evitar ese supuesto, pero actúan como si lo desearan.

Para evitar elecciones es imprescindible un acuerdo de Mariano Rajoy con Ciudadanos y la abstención del PSOE, como mínimo. Estos dos partidos, según las encuestas, volverían a ser castigados en próximos comicios. ¿Qué esperan para hacer lo único posible que evitaría otra repetición de elecciones?

 

Hay algo personal en las posiciones de Sánchez y Rivera. Tratar de obligar al PP a cambiar de candidato es una posición que no se sostiene democráticamente. Los militantes del PP y sus votantes han elegido a Mariano Rajoy para que intente gobernar. No contemplan su sustitución. ¿Por qué esa insistencia en imponer un líder al PP como si otros partidos tuvieran legitimidad para hacerlo?

 

Podemos prolongar la incertidumbre, pero no es razonable. Mariano Rajoy acaba de anunciar que de partida aceptaría 125 de las medidas que acordaron Ciudadanos y el PSOE. Ya nadie puede decir que el PP no mueve ficha.

 

Las responsabilidades políticas que pudiera tener Mariano Rajoy por los casos de corrupción de su partido han sido depuradas en las urnas. No tiene abierta causa penal y no está inhabilitado para ejercer cargo público.

 

Es hora de exigir a los líderes del PSOE y de Ciudadanos que digan lo que quieren hacer, no lo que no van a hacer. Ese juego responde a otros intereses que a los de la racionalidad política. Objetivamente, prolongar la interinidad de un gobierno en funciones perjudica los intereses de España, situación agravada por el calendario de obligaciones europeas y por las muchas incertidumbres de la situación política europea y mundial.

 

Agosto amortiza las urgencias y suaviza los problemas, pero dejar pasar el tiempo solo empeora nuestras expectativas y septiembre llegará enseguida.

Acceda para comentar como usuario Acceda para comentar como usuario
¡Deje su comentario!
Normas de Participación
Esta es la opinión de los lectores, no la nuestra.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
MadridPress • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2017 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress