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Lunes, 18 de julio de 2016

Terroristas y pacifistas en un escenario de guerra

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Hay debates estériles que promueven gentes sin verdadero compromiso democrático. Afirmar que el atentado salvaje de Niza no fue un acto terrorista demuestra poca inteligencia o nula catadura moral. Afirmar a continuación que no se puede atacar las bases de DAESH sino promover el diálogo para pacificar es una estupidez semejante a la que cometieron los ingleses con los avances de Hitler. Negociaron, luego vino la segunda guerra mundial que pilló a británicos y franceses pensando en las bondades del diálogo.

No hay diálogo posible con el islamismo terrorista. Gentes que se suicidan repletos de bombas o arrasando a la multitud con un camión no pueden entender el diálogo democrático. Llegar a afirmar que si José María Aznar pide perdón por la intervención en Irak no atacarán los terroristas en España es un acto estúpido de escapismo. Y sobre todo un acto de insolidaridad internacional. Me libro yo y que se mueran ellos.

 

Pero sobre todo establece una relación de causa y efecto entre una intervención sangrienta e injusta y las acciones de quienes antes de la guerra de Irak llevaban acumulados miles de muertos. Es la misma dialéctica que empleaba ETA para justificar sus crímenes en una supuesta ocupación del País Vasco.

 

El terrorismo no necesita justificaciones porque su ideología es el exterminio de los infieles como los nazis querían exterminar a los judíos.

 

El colmo del paroxismo es que un ex JEMAD forme parte de un movimiento que pretende renunciar a las armas con los terroristas que ocupan territorio donde se ejecuta a la gente por ser de un equipo de fútbol. Tuvimos un pacifista ordenando intervenciones militares contra su propia conciencia. ¡Pobre hombre!

 

Lo ocurrido en Niza es la demostración de un escenario de guerra de nueva naturaleza. Hay un estado que controla y administra un territorio con métodos de financiación propios. El Yihadismo dispone de terminales que no precisan organización dispuestos a asesinar civiles en cualquier lugar del mundo.

 

Esta guerra requiere dejar al DAESH sin territorio y buscar con una linterna a cada lobo solitario en el mundo sabiendo que ya no necesitan un Kalashnikov porque les basta un camión para organizar una masacre.

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