"/>
Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies

Domingo, 3 de julio de 2016

¿Tuvo un mal resultado Podemos?

Guardar en Mis Noticias.


Podemos ha rechazado la autocrítica -al menos en público- y ha atribuido el ¿mal? resultado de las últimas elecciones generales a la "campaña del miedo".

No es mucho decir pero es menos que nada. Otros, en trances similares, ahora y en otros comicios, simplemente se callaron, a la espera de que escampase. A fin de cuentas, el resultado del partido de Pablo Iglesias no fue el que esperaban pero tampoco es tan mal resultado para un partido que acaba de nacer. De todos modos, como quiera que sus expectativas eran muy altas, también es posible considerar que su resultado no fue bueno. Puestos en esa tesitura, claro que cabe la autocrítica, al menos de puertas adentro. Y no sólo eso: Juan Carlos Monedero, cofundador de Podemos, ya señaló públicamente varios errores en la coalición con Izquierda Unida, convencido de que a Unidos Podemos "le ha faltado calle y le ha sobrado mercadotecnia". Nada muy distinto de lo que dijo Xosé Manuel Beiras, probablemente el político más preparado intelectualmente de cuantos adornan la orla de Podemos y sus confluencias.

 

Atribuir la pérdida de más de un millón de votos en el 26-J respecto al 20-D sólo al temor a que Podemos pudiera alcanzar el Gobierno de España tal vez sea una idea reduccionista, pero no por ello deja de tener cierto fundamento, al menos parcialmente. Como dice Podemos, todo parece indicar que la campaña del miedo de otros partidos, especialmente del PP, ha movilizado y concentrado el voto conservador. Admitido todo ello, también cabe añadir análisis menos políticamente correctos, en la línea de Monedero y Beiras, quienes son parte interesada, y de otros analistas independientes. Armando B. Ginés, por ejemplo, explica en un extenso y razonado artículo en Mundiario que Unidos Podemos tuvo ideas contradictorias, un discurso blando y objetivos ambiguos. A su juicio, desde una óptica de izquierdas, no parecía una alternativa fiable que pudiera ofrecer cambios sustanciales al panorama político actual de España. "Demasiado tacticismo, excesiva preocupación por no salirse de lo tolerable, apariencia conservadora de gesto, mucha pose publicitaria", escribe Ginés.

 

Sea como sea, en Madrid puede que tengan tiempo para profundizar en este tipo de análisis, pero no así en Galicia y el País Vasco, donde volverá a haber elecciones este mismo año. Para Podemos y sus aliados vascos y gallegos lo que toca ahora es levantar la cabeza y defender sus señas de identidad, en un contexto político muy distinto, donde incluso el PP de Alberto Núñez Feijóo aparece abrazado a la causa galleguista. Xosé Manuel Beiras lo tiene claro y en una sola frase zanja la crítica de fondo a Pablo Iglesias por el 26-J y la advertencia a Podemos de cara a las autonómicas de Galicia: "O se recupera el ideario de Nunca Máis y el 15-M y el discurso explícito de que somos un conjunto de naciones que queremos ejercer nuestra soberanía, aunque estemos dispuestos a articular el Estado español como casa común, o si no las cosas no van a ir bien".

Acceda para comentar como usuario Acceda para comentar como usuario
¡Deje su comentario!
Normas de Participación
Esta es la opinión de los lectores, no la nuestra.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
MadridPress • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2017 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress